El Ministerio de Relaciones Exteriores publicó hoy en el Boletín Oficial el Memorándum de Entendimiento entre la Argentina y China en el marco de la iniciativa económica de la "Ruta de la seda", que entre sus principales objetivos fomenta el uso de las "monedas nacionales" en las inversiones y el comercio bilateral, así como "posibles transferencias de derechos especiales de giro (DEG) en la plataforma del Fondo Monetario Internacional (FMI)".


El Memorándum fue suscripto el 14 de febrero de este año, en el marco de la visita del presidente Alberto Fernández a Beijing.

Con la "Iniciativa de la franja económica de la ruta de la seda y de la ruta marítima de la seda del siglo XXI", China busca potenciar los vínculos con el resto del mundo a través de la creación de dos grandes rutas comerciales, una marítima y otra terrestre, que unirán al gigante asiático con el corazón de Europa, África y América latina.

Con este megaproyecto, emblema del Gobierno de Xi Jinping, el país busca traer a la actualidad la legendaria ruta comercial por la que fluyó el comercio entre China y Europa a través de Asia Central durante las dinastías Han (206 a. C. hasta el 220 d. C) y Tang (618 hasta 907), los tiempos más gloriosos de la China imperial, al tiempo que reafirma su vocación de restaurar su tradicional lugar como superpotencia.

En el Memorándum, ambos países aspiran a "promover intercambios de bienes, tecnología, capital y personal mediante la conectividad mutua y el aprendizaje mutuo".

Entre los objetivos principales de la iniciativa figuran "reforzar la promoción de acciones que fortalezcan, innoven y diversifiquen la relación económica con resultados concretos para promover el comercio bilateral en materia de bienes y servicios", así como "promover el uso de medios de financiamiento diversificados" y "apoyar a la República Argentina en su objetivo de mejorar su capacidad y diversidad exportadora".

En las áreas de cooperación, las partes "impulsarán proyectos de cooperación en infraestructura de conectividad en áreas de interés mutuo, tales como rutas, ferrocarriles, puentes, aviación civil, puertos, energía y telecomunicaciones", además de aumentar "las inversiones y el flujo de comercio a nivel bilateral".

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Uno de los aspectos más destacados del acuerdo es el capítulo sobre "Integración financiera", en el que abordan la posibilidad del uso de las "monedas nacionales" (es decir, sin la utilización del dólar) en las inversiones y el intercambio comercial, la "continua cooperación en el marco del SWAP bilateral de monedas" y, además, "posibles transferencias de derechos especiales de giro en la plataforma del Fondo Monetario Internacional".

Asimismo, se fomentará "el intercambio en las compras gubernamentales", con las que se apuntará también a "reforzar la producción y las exportaciones bilaterales".

Un total de 139 países están adheridos a la iniciativa china, entre los cuales hay 30 europeos, 37 asiáticos, 54 africanos y 13 de América Latina.

El primer país latinoamericano en unirse fue Panamá, pero más tarde se sumaron Antigua y Barbuda, Barbados, Bolivia, Chile, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Granada, Guyana, Jamaica, Perú, República Dominicana, Surinam, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela.

No es requisito estar dentro del proyecto para recibir inversiones chinas y, de hecho, Argentina recibió financiamiento chino desde 2018 sin estar incluida.