El sector minero logró afrontar la crisis originada por Covid-19 con un bajo impacto en sus ganancias, pero deberá reconfigurarse ante el nuevo escenario económico surgido a raíz de la pandemia.

Así se desprende de un informe elaborado por PwC sobre el sector dado a conocer hoy, que advierte que las inversiones se verán reducidas, lo cual les dará un mayor flujo de efectivo a las compañías para que, por ejemplo, puedan girar dividendos.

Lo cierto es que las mineras vienen de atravesar un 2019 exitoso, que les permite afrontar el cambio de reglas del coronavirus sin mayores problemas. El año pasado, sus ingresos aumentaron un 4% a USD692.000 millones de acuerdo a las 40 principales compañías del rubro, en tanto la capitalización bursátil se incremento un 19% a USD898.000 millones.

“Los pronósticos sugieren que las consecuencias que sufrirán las grandes mineras en las ganancias ante intereses, impuestos, depreciación y amortización (EBITDA) será leve (aproximadamente del 6%) y ello es consecuencia de un sólido rendimiento financiero en 2019”, evaluó PwC.

El informe, elaborado por Leonardo Viglione, socio de PwC Argentina líder de la Industria Minera, “permite considerar que el escenario de estas empresas es consistente, resiliente y con suficientes recursos para superar la incertidumbre económica generada por COVID-19”.

“Aun con esta perspectiva positiva también debe considerarse que las mineras tendrán que adaptarse a los impactos a largo plazo teniendo en cuenta la posibilidad de reducir el riesgo de las cadenas de suministro críticas e invertir más en las comunidades locales. Un cambio hacia la concentración regional de las cadenas de suministro en pos de transacciones más pequeñas en mercados locales, al igual que diferentes formas de interacción con la comunidad”, planteó la firma.

PwC destaca que “la inversión de capital aumentó 11% a US$ 61.000 millones en el ejercicio 2019”, mientras que prevé que la inversión de capital se ralentizará en 2020, “lo que liberará flujos de efectivo y dará a las mineras la posibilidad de pagar dividendos si decidieran hacerlo”. 

A su vez, “no se espera que se celebren muchas transacciones significativas debido al aumento en la incertidumbre económica y las limitaciones prácticas de las inspecciones y visitas en el lugar”. “Sin embargo, las condiciones actuales les facilitan a las principales compañías mineras la posibilidad de capitalizarse con adquisiciones más pequeñas en sus mercados locales”, aclara el trabajo.

El valor comercial de las transacciones significativas de oro alcanzó un total de US$ 19.200 millones en el ejercicio 2019. “Probablemente, las transacciones de este sector no vuelvan a ser de la misma dimensión ni volumen que en años recientes”, concluye PwC.