Mauro González es empresario textil y Presidente de Cecreda (centro estratégico para el crecimiento y desarrollo argentino), y dialogó con BAE Negocios sobre las necesidades del sector pyme ahora y en la post pandemia.

__¿Cómo ve la situación actual como empresario pyme y emprendedor?

__Lo principal que siempre destacamos nosotros cuando hablamos desde el sector pyme es que esta pandemia, el COVID-19, nos agarró con las defensas bajas. Veníamos muy complicados en los últimos dos años, con las importaciones de todo tenor abiertas, afectando de manera directa no solamente a la actividad industrial sino también al sector comercial, que estuvo afectado por los aumentos en las tarifas y en los servicios. Se perdieron más de 25 mil empresas en los últimos cuatro años. Ese fue el panorama que teníamos las pymes cuando nos tocó afrontar esta cuarentena, a partir de enero y febrero habíamos empezado a proyectar un año con cierta reactivación, entendimos que el programa económico del gobierno actual favorecía la producción, y no como el gobierno anterior que estimuló la fuga de capitales, la bicicleta financiera. Para la persona que tenía capital le generaba más renta la bicicleta financiera que la producción, un país es inviable en ese marco económico. Eso había cambiado de raíz, veníamos con tasas del 80% y bajaron a 40%, eran altas también, pero entendíamos que iban a un proceso de baja gradual. La economía comenzaba a reactivarse, y cuando estábamos aceitando la industria, desempolvando el stock de los comercios, cayó esta pandemia que no solamente generó una emergencia sanitaria sino también económica. Pero esta situación afectó a todo el mundo en materia económica, la Argentina no es una isla. Estamos de acuerdo en la decisión que tomó el gobierno nacional privilegiando la salud por sobre lo económico, pero después había que hacer frente a la situación económica, y entendimos que hay medidas para afrontar este escenario. De todas maneras el impacto es inevitable: perdemos vidas en materia sanitaria y en materia económica vamos a perder empresas, porque el impacto es global. No es Argentina que baja su PBI, en Europa, Estados Unidos va a ser catastrófico el impacto económico.

__¿Fueron efectivas las medidas del gobierno?

__El ATP fue fundamental para hacer frente al pago de salarios, después los créditos al 24 en los que tuvimos el primer escollo, que fueron los bancos, que tuvieron una posición lamentable, no solidaria, no facilitó el mecanismo en una situación crítica como fue cerrar las empresas y tener que hacer frente a las obligaciones, a los salarios. Entonces en ese sentido, el primer escollo que tuvimos no fue el gobierno, fueron los bancos, que dilataron el otorgamiento de créditos para los salarios de marzo, y empezó a generar una bola que iba a ser cada vez más grande. Después el gobierno sacó los ATP, Asistencia al Trabajo y la Producción, hay que ser claros, cuando el presidente habla de avanzar fuertemente y hacer una reforma tributaria en serio nos da la pauta esta situación de que el mundo cambia y va a cambiar todo de ahora en más. También entendimos nosotros que para que la gente accede a a los beneficios la economía tenía que estar blanqueada, sino no se accedía al ATP, entonces hay un montón de discusiones que tenemos por delante, y aprovechar esta oportunidad que es única, avanzar en una verdadera reforma tributaria para poder alcanzar beneficios concretos. Siempre entendiendo que lo que necesitamos es una política que apunte y fortalezca la industria nacional, el mercado interno, y el desarrollo de las economías regionales.

__¿Piensa que la banca está hoy en condiciones de aportar estos créditos, o tendrían que venir directamente del Estado?

__Creo que hoy la banca sigue no teniendo una predisposición básicamente al financiamiento productivo, lo vemos en que el Banco Central tuvo que desarrollar un programa especial, que se llama pyme plus, para darles contención a casi 200 mil empresas que no califican. Y acá te hago un paréntesis con Vicentin: una pyme va al banco, y te piden todos los requisitos que el banco tiene del banco central, más los requisitos propios del banco, y si queda algo ver si sos lo suficientemente solvente para pagar ese crédito tres veces más. Ahora paralelamente nos enteramos las pymes que una empresa como Vicentin, que aun en cesación de pagos accedía a líneas de crédito del Banco Nación sin ningún requerimiento, porque no pasaba ninguno, ni los del BCRA ni los del Banco Nación,  y se le prestaron 18 mil millones de pesos a esa empresa ¿Cuántas de las 25 mil que cerraron hubiéramos salvado? Para nosotros es clave el tema Vicentin porque es un caso testigo de mostrar que este tipo de metodología tiene que terminar en la Argentina. Entonces es necesario que esto se apure y que se sepa. 

__¿Vos como sector pyme estás de acuerdo en la expropiación?

__Estoy de acuerdo en este proceso de salvataje de una empresa estratégica, como es una empresa cerealera que es la sexta en exportaciones a nivel nacional. ¿Es estratégico el salvataje? Sí ¿Es necesario? Si. Ahora, analicemos cómo llegó a esto la empresa. ¿Llegó por políticas que desfavorecieron al sector productivo? Es cierto, pero hay otras cuestiones. Hay cuestiones de fuga, de complicidad con algunos funcionarios, bueno eso no se puede permitir más en el país. 

__¿Cómo ves la idea de la CGT de una mesa tripartita entre gremios, empresarios y el estado para pensar soluciones a futuro?

__Creo que esto es fundamental. El anhelo que tenemos como sociedad es la conformación real de un consejo económico y social, pero que no salga del gobierno la iniciativa, que salga de los empresarios y los trabajadores. Y que sea un consejo económico y social que no solamente debata salarios. Me parece que tenemos que empezar a debatir políticas estratégicas en materia de producción, y que también se hable de lo educativo. Yo te hablo del sector empresario, nosotros producimos, pero la industria se va transformando, y la educación tiene un rol preponderante en este sentido. No se puede estar formando a personas que después no puedan integrarse en un escenario productivo, laboral. Entonces tiene que ser un consejo económico y social que piense a largo plazo, que trascienda los gobiernos, y que sea vinculante. Esto tiene que ser concreto, que se planteen políticas con consenso, a largo plazo, y que sean vinculantes. He apoyado desde siempre este tipo de iniciativas y me parecen más que necesarias en todo sentido, en el del bienestar del trabajador, en el de poder darle un marco adecuado a una empresa para desarrollarse y crecer, y básicamente en el de poder integrar el mundo del trabajo y la producción a la sociedad. Desde ese lugar pensar estrategias a largo plazo, con consignas, porque vos tenés lo urgente y lo importante. Y entre esas dos consignas ir trazando un esquema tripartito gobierno, trabajadores y empresas.