La OCDE proyectó que el PBI argentino caerá entre 8,3% y 10,1% en 2020, dependiendo de si hay una segunda oleada de contagios o si se logra evitar. 

El informe detalló: "Cuando la pandemia de Covid-19 golpeó a Argentina, la economía ya estaba en recesión y la incertidumbre era alta, en particular a partir de la reestructuración de la alta deuda pública. Por un lado, las medidas de aislamiento se tomaron a tiempo y eso mitigó el contagio. Por el otro, redujeron la capacidad productiva y la demanda doméstica. Con el levantamiento gradual de la cuarentena, la demanda doméstica se va a ir recuperando, pero será en forma tenue, por la suba del desempleo y la caída en el ingreso de lo hogares. Un potencial rebote significativo de la inversión va a depender del éxito en la reestructuración de la deuda pública. El PBI va a caer en torno a 10% en 2020, si es que se da un rebrote del virus, y por ende se da un escenario de doble impacto sobre la actividad económica, hacia el cierre del año. Si eso no pasa, es posible una recuperación rápida, con una baja de 8,3% del PBI". 

La OCDE publicó una proyección de PBI global 2020 con una fuerte contracción: sería de entre 6% y 7,6%, dependiendo de que haya o no un rebrote de infecciones de Covid-19. Los número son bastante más graves que los publicados por el FMI en abril, y que ya adelantaron que será corregido a la baja. También que el 5,2% publicado ayer por el Banco Mundial. La recuperación del 2021, siempre según la proyección de la OCDE, será de 2,8%.

El informe señaló: “Si ocurre un segundo brote que genere una vuelta de las cuarentenas más inflexibles, la proyección para el PBI global se inclina a una caída en picada de 7,6% este año, justo antes de volver a escalar 2,8% en 2021. En su pico, el desempleo en las economías de la OCDE va a más que duplicar los índices de antes de la aparición de la pandemia, con alguna leve recuperación de los empleos esperada para el año que viene”.

Y agregó: “Si se logra evitar una segunda oleada de infecciones, la proyección es que la actividad económica global caída 6% en 2020 y que el desempleo en los países de la OCDE trepe a 9,2% desde el 5,4% de 2019”.

Además el informe se refirió a las consecuencias relativamente más graves que enfrentarán los países más desarrollados: “El impacto económico de las estrictas y relativamente prolongadas cuarentenas europeas va a ser particularmente duro. Se espera que el PBI de la Euro Zona caiga 11,5% este año si hay un rebrote del coronavirus. Y será de algo más que 9% incluso si esa segunda oleada es evitada. Por su parte, el PBI de Estados Unidos caerá 8,5% o 7,3%, respectivamente. Japón, 7,3% y 6%”.

Aunque las que más sufrirán, por el impacto de la crisis global y la caída de la demanda sobre el precio de los commodities, serán los emergentes: “Las economías emergentes como Brasil, Rusia y Sudáfrica, mientras tanto, enfrentan desafios particulares, sobre todo ante desbordes de sus sistemas de salud. A eso se le sumarán las dificultadas causadas por un colapso de los precios de los commodities. Si hay rebrotes, la actividad brasileña caerá 9,1%, la rusa 10% y la sudafricana 8,2%. En cambio, si no lo hay, las contracciones serán de 7,4%, 8% y 7,5%, respectivamente”.

China e India van a enfrentar menores consecuencias en términos de producción, con caídas de 3,7% y 7,3%, respectivamente, si hay segunda oleada de infecciones, y de 2,6% y 3,7%, si logran evitarlo”, detalló.

Los datos fueron publicados por la organización en su informe semestral de perspectivas, en el cual refleja una marcada incertidumbre derivada de la actual recesión que, indicó, se asemeja a la que se produjo durante la Gran Depresión de los años 30.

El informe destacó dentro de este grupo la situación particularmente negativa de Italia, Francia, España y el Reino Unido, que en la hipótesis de un segundo brote podrían sufrir una recesión de al menos 14%.

Y remarcó que, a pesar de esperarse crecimiento para el año próximo, éste "no permitirá volver a los niveles de actividad anteriores a la crisis" al término de 2021.

Para la Ocde, la pérdida de ingresos por los efectos de la pandemia "será superior a la que se produjo en cualquier otra recesión de los últimos 100 años, si se excluyen los periodos de guerra", y estimó que su impacto "seguirá teniendo consecuencias a largo plazo para la gente, para las empresas y para los Gobiernos".