El presidente de la UIA, Miguel Acevedo, descartó tensiones con el Gobierno por importaciones y control de precios y, si bien anticipó el crecimiento de la actividad industrial durante 2021, pidió resolver la renegociación de la deuda con el FMI para poder acceder a tasas bajas para la producción y así “aclarar” el tema impositivo para poder invertir. A continuación, la entrevista con BAE Negocios.

-¿Hay preocupación entre los industriales por las nuevas restricciones?

-En el caso la industria hay una reactivación de hace varios meses. Es el quinto mes consecutivo de aumento del empleo registrado industrial. Y estamos muy preocupados si es que va a haber alguna restricción nuevamente. Me da la impresión de que van a tratar de que no. Ha pasado un año desde el comienzo de la pandemia y hemos aprendido mucho. Creo que no va a haber un cierre total ni nada que se le parezca, pero hay mucha preocupación y uno cuando ve lo que está pasando en el mundo, incluso con nuestros vecinos, es correcto que exista esa preocupación.

-¿Hay creación de empleo a pesar de los sobrecostos que generó la pandemia?

- Sí. Igual es muy heterogéneo y hay veces que choca hablar de algunos sectores que les está yendo bien, cuando hay otros que todavía no han podido salir. Esta Semana Santa ha sido buena para el turismo en algunos lados, pero todavía hay muchas cosas que no han vuelto a esta nueva normalidad. En el tema industrial se está moviendo mucho, con mayores costos. Entre el 15% y el 20% del personal, que todavía no están vacunados y se encuentran en los sectores de riesgo, no van a trabajar. Todavía estamos aprendiendo de lo que está pasando en la pandemia.

Tensiones con el Gobierno

-Se debatió la problemática de acceso a insumos importados, ¿qué otros temas le ponen restricciones al crecimiento de las fábricas?

-Los insumos importados es uno de esos temas que veo como problemas, entre comillas, buenos. Es el problema que está teniendo la industria, principalmente porque necesita insumos importados y con estas restricciones por ahí no están entrando con la velocidad que deberían. En algunos temas la preocupación es que esos insumos estén en stock para poder seguir produciendo. Pero después hay otros temas mundiales que preocupan, como los costos de la logística que se han disparado, el costo de los insumos importados que en el mundo también se han disparado, porque los precios han subido mucho debido a que, en algunos casos como Europa y otros países, han cerrado también que por la segunda y tercera ola. Hoy se ve que hay mayores de costos. Pero si uno lo compara con lo fue el año pasado, para esta misma época cuando estaba todo parado, salvo alimentos y laboratorios, estos problemas no son nada. Ojalá no volvamos, no volvamos ese tipo cerrazón, lo cual no es probable.

-¿Hay tensiones entre la UIA y el Gobierno?

-Sobre la administración del Gobierno en el caso de las importaciones, estamos de acuerdo. Lo que estamos viendo es que el problema es el faltante de dólares y eso afecta a las importaciones, a pesar de que sean importaciones de insumos. Ahora, eso no quita que se produzcan tensiones. En el caso de precios que plantea la Copal es también muy similar, porque ahí tenemos una inflación, y estoy más de acuerdo con lo que dijo (Martín) Guzmán sobre que el problema de la inflación es macroeconómico, algo que yo he dicho muchas veces. Vos podés usar herramientas como el control de precios, pero es algo coyuntural, que se usa por un tiempo y después tenés que atacar los problemas macroeconómicos.

Preocupa la inflación

-¿Y qué impide la solución?

-El año pasado tuvimos el tema de pandemia, que ha tergiversado y complicado todo mucho más. Pero hoy hay que atacar más la causa de los problemas de la inflación, que son las variables macroeconómicas, cuyo efecto es el aumento de precios. Lo he dicho también en el gobierno anterior: Esta situación afecta tanto el asalariado como al empresario. El salario va perdiendo poder adquisitivo; y el que tiene que fabricar y vende, después tiene que volver a reponer y se encuentra que le cuesta más caro que al precio que lo que vendió. Tenemos que ordenar la macroeconomía, que es lo que quiere hacer Guzmán para poder tranquilizar la economía. Creo que toda la sociedad está en la misma sintonía. El tema es cómo se pueden resolver estos problemas. Acá son como cadena de valor, nos tocan a todos de igual manera.

-¿Preocupa la extensión de los plazos del acuerdo con el FMI?

-Esta es una renegociación del préstamo que nos ha hecho el Fondo. Lo mismo sucedió el año pasado, cuando también pensábamos que iba a acabar más temprano y se demoró más meses, pero se llegó (al acuerdo con los bonistas privados). La idea de Argentina es negociar y llegar a algún acuerdo. Estamos insertos en un mundo y no podemos aislarnos. Normalmente, en todas estas deudas no es que se pagan capitales que, en este mundo con tanta liquidez, se van renovando. Lo que se va pagando son los intereses, y lo que tenemos que tener es el consenso del mundo para que nos presten igual que como están prestando a los otros vecinos, con las mismas tasas de interés, porque no solamente Argentina se necesita financiar sino también las empresas que están en Argentina. Sino, no podríamos competir contra el mundo. Si yo quiero invertir, como ahora que hay muchos sectores que quieren hacerlo, necesitan comprar máquinas y un 60% puede comprarlas con capital propio, pero hay un 40% que tiene que financiarlas. No se puede financiar a tasas astronómica sino que hay que hacerlo a tasas competitivas, y hoy el mundo está para prestar a tasas competitivas. Pero para eso no tenés que tener deuda vieja sin cancelar o sin tenerla estabilizada. Eso es lo que están tratando de resolver.

Actividad industrial

-¿Va a crecer la industria?

-Se va a crecer, pero volvemos a la macroeconómica. Hay mucha gente que dice que hay que reactivar el consumo y estoy absolutamente de acuerdo. Pero también hay que darle las herramientas para que haya inversión. Para eso tenemos que tener las tasas bajas. La mayoría de las empresas no necesitan subsidios sino tener la previsibilidad y poder invertir. Por eso se necesitan tasas bajas y tener aclarado el tema impositivo. Me acuerdo que el presidente Alberto Fernández había dicho el año pasado que estaban trabajando en simplificar el sistema impositivo de Argentina, quedarnos con tres impuestos. Y estoy de acuerdo con esa posición, pero todavía eso no lo hemos hecho y, al contrario, ahora tenemos el impuesto a las grandes fortunas o el aporte solidario, y también hay un cambio en Ganancias.

-¿Y la situación impositiva tiene solución?

-Es una discusión de fondo que todavía no hemos tenido. Lo que no se puede tener son todos los impuestos juntos. Hay muchos países que tienen alguno mientras que la Argentina los tiene a todos. ¿Cuáles son los impuestos? ¿Hay que tener impuestos a las ganancias de las empresas, o hay que ir con impuestos a los a los tenedores de esas acciones, o sea a los a los dueños de las empresas de la Argentina? Pero lo que no se puede es tener todos los impuestos. Es fundamental para cualquier empresario que quiera hacer la cuenta y decir "voy a invertir o voy a seguir invirtiendo en Argentina". Estas cosas hay que aclararlas. Los impuestos son algo que no pueden dejar imprevisibilidad.

-¿Y cómo se resuelve?

-Hay que mirar a largo plazo y hacer los consensos, para el próximo gobierno no cambie lo que se hizo, porque las inversiones que se hacen o que se quieren hacer necesitan tener largo plazo para poder repagarse y poder reinvertir Esto lo tiene que decidir la política. Yo veo a mis vecinos que cambian los gobiernos, pero no cambian el rumbo económico o las medidas que han tomado, y entonces se da la continuidad. El riesgo lo va a tomar cada empresario. Pero por lo menos no tiene los cambios de reglas de juego, que por ahora en la Argentina se ha dado en muchísimas oportunidades.