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Para el Gobierno, el dólar turista quita presión al MEP

Entre el 7 y 20 de diciembre, se canalizaron a través del MEP 20 millones de dólares, que no fueron a parar a las cuevas de la city porteña. Fueron operaciones por compras realizadas por turistas extranjeros. De ese total, Aerolíneas aportó 13 millones. 

La brecha entre el tipo de cambio oficial y las cotizaciones financieras siguen en el centro de la escena. El contado con liquidación cerró ayer en los 334 pesos, con una leve suba del 0,5%, mientras que el MEP registró un alza del 0,6% y concluyó la jornada en los 327 pesos. Para quitarle presión a este mercado, generar una mayor oferta y evitar una disparada de la brecha, el Gobierno estableció la posibilidad de que los pagos de los turistas extranjeros sean canalizados a través del MEP – lo que implica una mejor cotización para ellos - a través de las tarjetas de crédito.

Entre el 7 y 20 de diciembre se canalizaron por este canal 20 millones de dólares, que no fueron a parar a las cuevas de la city porteña, otro de los objetivos buscados por el Poder Ejecutivo. De ese total, la empresa Aerolíneas –que vende pasajes abonados con tarjetas radicadas en el exterior – contribuyó con 13 millones, ubicándose en el podio de los principales 5 operadores según datos de la Comisión Nacional de Valores.

Cuando se anunció la medida, el Gobierno explicó que de esta manera las tarjetas de crédito –Visa, American Express y Cabal que procesan el 90% de las transacciones – dejarían de vender en el mercado único y libres de cambio cerca de USD30 millones. Pero que el objetivo de fondo era otro: un poco quitarle presión a la brecha cambiaria y otro tanto formalizar los consumos de los turistas extranjeros.

La operatoria es sencilla: los turistas consumen con la tarjeta, que convierten esos gastos al tipo de cambio fijado para los turistas del exterior (MEP); luego, los turistas pagan en dólares a las tarjetas y las tarjeteras venden esos dólares en la Argentina a través del mercado financiero y luego le pagan en pesos a los comercios o servicios. Por lo tanto, un consumo de 1000 pesos equivale para el turista 3 dólares y no los 5 dólares al tipo de cambio oficial.

La diferencia con el dólar soja es que el Estado no subsidia esa cotización especial ni se ve obligado a una mayor emisión monetaria. Y si bien se le quita un volumen mínimo al MULC, esos dólares pasan a contabilizarse como reservas brutas al quedar depositados en las cuentas de los vendedores.

El 7 de diciembre se operaron apenas 592.000 dólares por este sistema, operatoria que fue increscendo hasta totalizar los 21 millones de dólares al 20 de diciembre. El negocio lo hacen las tarjetas de crédito, que reciben una comisión. Pero también es una oportunidad para las empresas que venden paquetes turísticos o pasajes. La empresa Aerolíneas aportó 13 millones de esos 21 millones, al operar de manera directa en el MEP. Según datos oficiales, esta semana debería aportar otros 15 millones, ubicándose entre los primeros cinco agentes en operar a través de los canales financieros.

La medida oficial es solo un aliciente para las presiones que ocurren todos los días sobre las cotizaciones paralelas, donde muchos deciden dolarizar aguinaldos, por ejemplo. “Esta liquidación es la que está frenando el alza del dólar financiero y contiene por esa vía el blue”, indicó a BAE Negocios una fuente del Banco Central.

Contener no es lo mismo que evitar que suban. En la jornada de ayer, tanto el MEP como el CCL terminaron al alza. Además, hubo una fuerte suba del dólar blue. Según Portfolio Personal Inversiones, el tipo de cambio blue subiría a partir de una menor oferta en las cuevas, una mirada opuesta a la ponderada dentro del Gobierno.

En la jornada del lunes, el Banco Central logró comprar 23 millones de dólares en el MULC, y las reservas internacionales terminaron arriba por 82 millones.

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