La actividad industrial sufrió un tropiezo durante febrero, tal como confirmó la UIA a través de su Informe de Actualidad Industrial. La caída fue de 0,8% desestacionalizado, respecto a los niveles de enero. En el total del primer bimestre, hubo crecimiento de 3,7%. Y, tal como afirmó la central fabril, para marzo la proyección es una nueva mejora. Aunque, más a futuro, todo dependerá de lo que ocurra en la batalla entre el Covid-19, los esfuerzos oficiales por frenar los contagios y la campaña de vacunación.

El informe destacó en ese sentido: "Finalizado el primer trimestre, la posibilidad de sostener el ritmo de crecimiento para el resto del año dependerá de la evolución de la situación sanitaria, la campaña de vacunación y el impacto de las recientes medidas para contener el avance de la segunda ola de la COVID-19".

Y agregó: "La industria continuará operando bajo estrictos protocolos pero aún así el sector sigue alcanzado por un conjunto de nuevos costos y dificultades ocasionadas a lo largo del 2020 que inciden en el desempeño productivo. Se trata de los nuevos costos por el elevado ausentismo, la implementación de testeos, el costo de traslado del personal y el clima de incertidumbre macroeconómica. En este marco, la recuperación del empleo asalariado en la industria sigue siendo débil".

En febrero, la variación interanual mostró una contracción de 5,2%, de la mano de las paradas de planta propias de la época veraniega. La UIA reseñó: "Se trató de una caída luego del buen desempeño de los meses anteriores asociada a factores como paradas de plantas, vacaciones y una mejor base de comparación. De acuerdo a datos disponibles, la situación se revirtió en marzo donde se compara contra el comienzo del aislamiento social preventivo y obligatorio". 

Para la UIA, en el verano el desempeño fue positivo, ya que en enero había registrado una mejora de 4,6% desestacionalizada. La actividad industrial llegó entonces a marzo con una suba de 3,7% respecto a los niveles de diciembre.