La galletitas Oreo son unas de las favoritas de niños y adultos al momento de darse un gusto ya que sirven tanto para una merienda como para hacer deliciosas tortas y piezas de pastelería. Además, al no contener grasa animal son una opción fácil de conseguir para veganos y vegetarianos

Sin embargo, la polémica por estas galletas la inició un usuario un Twitter que expuso una maniobra por la que la empresa internacional productora de las Oreo, Mondelēz, había sido imputada por la Secretaría de Comercio

El detalle casi imperceptible estaba en el rotulado que marcaba un precio 50% más caro por a penas un gramo de diferencia

"Se modifica mínimamente una propiedad y/o el contenido neto de algunos productos, para luego incrementar sustancialmente los precios. Este tipo de comportamiento podría representar un incumplimiento de los principios básicos de la Ley de Defensa del Consumidor (Nº 24.240)", explicó la Secretaría que conduce Paula Español.

En esa línea, aclaró que Mondelēz "no informó de manera clara y detallada" las diferencias existentes entre bienes de igual categoría, marca y sabor. Sumado a que estas prácticas "pueden confundir sobre la naturaleza del producto y sus principales características", promoviendo la "adquisición de un bien no deseado".

El caso las Oreo es más que elocuente de las prácticas que llevan a cabo algunas empresas para "engañar" a los consumidores. La firma ofrece las reconocidas galletitas en dos presentaciones idénticas en cuanto a su envoltorio, color, diseño y frases, pero con un gramo de diferencia (117 gramos y 118 gramos) entre ambas. No obstante, la variación de precio es de más del 50%. En algunos comercios esa diferencia es de 76 pesos en el primer caso a 140 pesos en el segundo. 

La estafa quedó al descubierto a partir de que la Secretaría de Comercio Interior de la Nación dispuso la creación del Sistema de Fiscalización de Rótulos y Etiquetas (Sifire) para prevenir los engaños en rótulos o etiquetas, y garantizar la transparencia de los bienes y alimentos disponibles en las góndolas.

En medio de la polémica de en la red social Twitter un comerciante comentó que por el precio minorista tiene que vender ese paquete de galletitas a un mínimo de 98 pesos.

Esta discusión tuvo como respuesta comentarios de toda índole: por un lado los que aseguraron que "no hay que comprar" esas galletitas y otros que cargaron esa diferencia de valor en "los costos impositivos", además de los usuarios que aprovecharon para manifestarse de un lado u otro de la "grieta" política

Los aumentos en bienes de consumo diario también adquieren otra significación con la reciente publicación de la inflación de abril que fue del 4,1% y en la que el rubro de alimentos y bebidas continúa marcando los mayores incrementos. En este contexto, está próxima la implementación de la Ley de Góndolas que busca generar una competencia justa entre pequeños y grandes productores

Oreo: Caras y con baja calidad nutricional 

Otro de los debates en Twitter tuvo como eje la baja calidad nutricional de las Oreo y su capacidad adictiva en el cuerpo humano. Mientras algunos consumidores aman su sabor otros aborrecen el efecto que tiene en el organismo. 

En el libro Mala Leche de Soledad Barruti, la médica y neurocientífica Jimena Ricatti explicó "el truco" de las Oreo.

"Son el resultado del estudio de nuestros cinco sentidos. Más que generar placer, lo que buscan es disparar una excitación irrefrenable. Y ahí hay una gran diferencia: la industria defiende sus preparaciones diciendo que son productos placenteros, sin embargo, son productos que van más allá del placer, que tienen una intensidad tal que pueden provocar adicción. Hay libros que describen cómo fueron pensadas: la suma de grasa y azúcar, el contraste entre las capas negras más saladas y el relleno blanco extremadamente dulce, la crocantez exterior y el interior más húmedo y blando. A eso se llama contraste dinámico: un lindo sacudón a la mente que se puede completar combinando las galletas con un vaso de leche. La leche limpia el paladar y entonces podés comer más. Un trago de leche, una mordida de Oreo y así hasta terminar el paquete", reveló Ricatti.