Por la reactivación, el año cierra con mejoras en la pobreza

Equilibra registró una suba del PBI del 0,5% mensual en noviembre, séptima alza consecutiva. Las consultoras destacan que el rebote de la actividad es la clave en la mejora de la pobreza, que por un fenómeno estadístico puede terminar el semestre mejor que en la última mitad del 2023 

La actividad económica consolidó un séptimo mes de recuperación, factor clave para la relevante disminución de la pobreza que se viene verificando para el segundo semestre. Según la consultora Equilibra, el PBI rebotó un 0,5% mensual desestacionalizado respecto a los niveles de octubre y ya operó en niveles similares a los del mismo mes del año pasado. Habrá que esperar al dato del Indec para chequear si se corrobora en la medición oficial. En paralelo, desde el Cedlas remarcaron que la pobreza terminará el semestre por debajo del cierre del 2023, un fenómeno que en parte se explicará por una cuestión meramente estadística, pero también por el rebote lento y sostenido del PBI.

El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) elaborado por Equilibra reflejó, además de una mejora mensual desestacionalizada del 0,5% en la actividad económica, una variación de 0% respecto a noviembre del año pasado. De esa forma, en los primeros once meses del año, el indicador acumuló una contracción del 2,5% interanual, lo que todavía muestra que la de este año fue una contracción importante, causada por la megadevaluación de diciembre del 2023 y el ajuste fiscal.

Con todo, desde mayo los números oficiales del Indec, cuyo último dato corresponde a octubre, reflejaron el rebote sostenido de la economía. Excepto por junio y septiembre, cuando la variación mensual desestacionalizada fue nula y mostró meses de estancamiento, en los otros cuatro meses de ese período mayo-octubre hubo recuperación, lo que según Equilibra se estiró por un séptimo mes durante noviembre. Según FIEL, además, hubo una recuperación en la producción industrial del 1% mensual desestavionalizado en ese mismo mes.

Tanto o más que las políticas distributivas, el determinante por excelencia de los niveles de pobreza suele ser, justamente, el desempeño de la actividad económica. A la recuperación del PBI entre mayo y noviembre le corrió en paralelo una mejora sustancial de esos indicadores, tal como mostraron desde el Ministerio de Capital Humano, junto con varios privados.

Desde Epyca explicaron: “Esta recuperación en el nivel de actividad tuvo su corolario en los ingresos y la pobreza. La evolución reciente de la pobreza muestra una mejora sustancial en el segundo semestre, reflejando una posible reducción por debajo del 40% de la población, después de haber alcanzado un pico del 52,9% en el primer semestre. En línea con la mejora en el nivel de actividad, esto puede explicarse por la dinámica laboral y de ingresos familiares observada en el tercer trimestre de 2024, según los datos publicados por el INDEC: un leve repunte del empleo, mejoras en los ingresos laborales y el impacto de transferencias no laborales en los hogares más vulnerables”.

En ese sentido, el investigador del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales de la Universidad de la Plata (Cedlas-Unlp), Leopoldo Tornarolli, señaló que “cuando el Indec publique en marzo la estimación de pobreza del Semestre 2 de 2024, ese valor casi seguro va a ser menor al del Semestre 2 de 2023 (41,7%). Incluso podría ser cercana a 40%”. Al mismo tiempo, aclaró que esos números están afectados por cuestiones estadísticas relacionadas con la alta inflación de la segunda mitad del año pasado.

Dejando de lado ello, afirmó que desde su punto de vista la mejora del segundo semestre fue algo menor en la realidad. “La pobreza en el tercer trimestre es algunos puntos superiores a lo que era en el tercer trimestre de 2023. Razonable, dado el menor nivel de actividad (caída de 2% aprox). Y 2024 va a cerrar con una pobreza también algo mayor a la de 2023. En línea con la caída del PBI”, dijo. 
 

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