En América Latina, la producción de acero crudo acumulada hasta julio es de 37.670,7 mil toneladas, un 23,5% más con respecto al mismo período del año anterior y superando los primeros siete meses de 2019 en 2,7% (36.663,8 mil toneladas).

Para el acero laminado, el acumulado hasta julio es de 32.798,9 mil toneladas, lo que representa un crecimiento del 30,4% en comparación al mismo período de 2020, siendo 8,1% superior a los niveles de 2019.

Por su parte, la producción de acero crudo y laminado del mes de julio disminuyó en comparación con el mes anterior (-2,2% y -0,7% respectivamente); sin embargo, los niveles de desempeño siguen siendo altos comparados con el pasado reciente.

En junio pasado, la balanza comercial presentó una disminución del déficit del 8,5% respecto al mes anterior, sin embargo el acumulado sigue siendo crítico y el déficit es un 64,2% superior al primer semestre de 2020. La caída del déficit mensual se debe al limitado descenso de las importaciones y al aumento de las exportaciones.

Hubo un aumento de un 1,2% en las importaciones intrarregionales comparado con mayo pasado, alcanzando el 7,4% de las importaciones totales y las exportaciones extra regionales representaron el 30,8% de las exportaciones totales.

Consumo en alza

En el lado del consumo, el acumulado en los seis primeros meses de 2021 fue un 37,8% superior al de 2020 reflejando la recuperación de los sectores demandantes del acero. El segundo trimestre de este año estuvo un 64,3% por encima del mismo período del año anterior y un 9,6% sobre el primer trimestre de 2021.

El análisis de ALACERO sobre las cifras del sector durante el segundo semestre del año muestran datos que reflejan una recuperación de la industria que se sostiene en el mediano plazo. Alejandro Wagner, Director Ejecutivo de Alacero, explica: “Estas cifras, además de mostrar números positivos para el sector, se traducen en resultados tangibles para el desarrollo de los países de América Latina".

”El sector del acero genera más de 1,2 millones de puestos de trabajo de alta calidad, entre directos e indirectos, y con salarios superiores a los del resto de la industria manufacturera. Además, la región cuenta con la ventaja de producir un acero mucho más limpio y sustentable que el de sus principales competidores. (Latinoamérica emite 1,6 toneladas de CO2 por tonelada de acero crudo producido, a la atmósfera frente a las 2,1 emitidos por China)”.

“Es importante que los países de la región apliquen políticas para reforzar la recuperación de sus economías y lograr un repunte sostenible. El crecimiento de la industria siderúrgica y toda su cadena de valor juega un papel fundamental para la generación de nuevos puestos de trabajo y el impulso de las comunidades locales; reafirmando que la industria siderúrgica es un motor económico importante de América Latina“ finaliza Wagner.