El Gobierno promulgó la ley 27.549, que exime de forma transitoria a personal de salud y fuerzas de seguridad del pago del impuesto a las Ganancias por las horas extras y guardias, en el marco de la emergencia sanitaria que los tiene como trabajadores de primera línea.

La ley establece que no tributarán Ganancias desde el 1 de marzo último y hasta el 30 de septiembre próximo por las remuneraciones en concepto de guardias, horas extras y todo otro adicional.

Esto aplica para el personal de los sistemas de salud pública y privada; de las Fuerzas Armadas y de Seguridad; de la actividad migratoria y aduanera; bomberos, y recolectores de residuos domiciliarios y patogénicos.

El Poder Ejecutivo Nacional podrá prorrogar estas exenciones en tanto lo considere necesario y no más allá de la finalización del estado de emergencia sanitaria, detalla la norma.

El beneficio deberá registrarse inequívocamente en los recibos de haberes, y a tal efecto, los sujetos que tengan a su cargo el pago de la remuneración o liquidación identificarán el beneficio de la presente con el concepto “Exención por Emergencia Sanitaria COVID-19”.

Los empleadores deberán efectuar los ajustes impositivos retroactivos necesarios en la primera liquidación que se realice a partir de la fecha de promulgación de la ley.

Además, la ley establece la creación de una pensión vitalicia para los familiares de los trabajadores antes mencionados que hayan fallecido a causa de contraer coronavirus entre el 1 de marzo y el 30 de septiembre de 2020, durante el cumplimiento de sus tareas en el marco de la emergencia sanitaria.

La pensión es compatible con cualquier otro beneficio que le corresponda al beneficiario conforme el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) vigente al momento del fallecimiento.

El Poder Ejecutivo podrá prorrogar el otorgamiento de estas pensiones graciables en tanto lo considere necesario y no más allá de la finalización del estado de emergencia sanitaria.

Serán acreedores al beneficio los cónyuges, convivientes, hijos solteros hasta los 21 años y personas a cargo del causante al momento del fallecimiento.

El beneficio consistirá en una suma mensual igual al doble del haber mínimo jubilatorio, a la que se le aplicarán los aumentos de movilidad correspondientes a los otorgados a las jubilaciones ordinarias.