Representantes de los sectores industrial, sindical y de los movimientos sociales proponen una estructura tributaria más progresiva, que grave de manera diferenciada a las pymes, con el objeto de incentivar la inversión, el consumo y la formalización de la economía.

La problemática de la presión tributaria es el eje de la mesa de debate sobre Política Fiscal que coordina el experto Jorge Cannataro, en el marco de la previa al Segundo Congreso Industrial del Consenso Nacional del Trabajo y la Producción.

En ese sentido, los participantes plantean que tanto el llamado "impuesto al cheque" como Ingresos Brutos se encuentran entre los más “distorsivos”, sobre la actividad económica, dado su funcionamiento en cascada, con un impacto acumulativo sobre las cadenas de valor que repercute en los precios finales y la competitividad.

Respecto al primer gravamen, las objeciones giran en torno a que las deducciones de Ganancias se realizan en los ejercicios siguientes, con un impacto financiero sobre las firmas, y en cuanto al segundo, por las percepciones o retenciones que las jurisdicciones aplican de forma “adelantada” pero luego devuelven a un mayor plazo.

“El sistema tributario en sí no incentiva a la producción y el consumo. Entonces hay que ver la forma en que eso pueda suceder. Tiene que haber una diferenciación y segmentar a las empresas, con una mirada en las pymes y lo productivo y no hacia lo financiero”, explica Cannataro, contador público, licenciado en administración y especializado en la economía del hidrógeno.

El también especialista en desarrollo industrial y proyectos de inversión pone el foco en el “alto grado de informalidad de la economía” que deriva en una mayor presión tributaria sobre el sector registrado que en realidad no es tal, y que está en línea con la de Brasil o Uruguay, menor a la de Europa y más alta que la de Chile o Paraguay, comparó.

Cannataro recomendó un “esquema de desgravación de Ganancias o de devolución anticipada de IVA”. Todo en el marco de una estrategia para formalizar la economía y “que sea un incentivo tanto para el empleo como para la actividad”.