Las pymes industriales advirtieron este viernes que la falta de crédito fundirá “a miles de fábricas” antes de que comience el invierno, ante las trabas que ponen los bancos privados para otorgar préstamos, al tiempo que los gobiernos provinciales avanzan con líneas a tasa cero para pagar salarios.

Así lo planteó el presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, quien apuntó contra “la ambición de los bancos privados”, que se resisten a entregar los préstamos a la tasa acordada del 24% para hacer frente al gasto en sueldos, que en muchos casos se ve impedido por el parate de la actividad económica originado en la cuarentena. 

Nuestro pedido por una tasa 0% no es un capricho sino que es fundamental para que las Pymes puedan sobrevivir a la pandemia. Tenemos muchos cheques rechazados, pero que son informados como con problemas técnicos aunque todos sabemos que en realidad son los efectos de la paralización de la economía”, afirmó Rosato.

El dirigente industrial aclaró que “nadie le está pidiendo a los bancos que pierdan plata sino que pongan su parte y no hagan negocios durante la terrible crisis por la que atraviesa el país”, aunque recordó que los créditos al 24% previamente se ofrecían al 25%, por lo que “no se trató de un acto heróico” de las entidades financieras.

“De esa manera se garantizaron mantener intacto su negocio financiero mientras que las fábricas mantienen puestos de trabajo sin producir”, disparó Rosato.

En ese sentido, precisó que por los cargos administrativos que suman un 2% o 3%, la tasa final terminará siendo del 26% o 27%.

Rosato puso de ejemplo al banco de Neuquén, que lanzó una línea por iniciativa del gobierno provincial con una tasa de piso del 15%, con tres meses de gracia a tasa 0% y plazo de cancelación de hasta 12 meses para aquellas compañías que depositen sus salarios en esa entidad.

En la misma línea se movió el Banco de la Rioja, que anunció una línea exclusiva para pago de salarios destinada a comercios y empresas por hasta $500.000 o la suma de la nómina salarial, a tasa cero subsidiada, a 24 meses y un plazo de gracia de seis.

Estos casos muestran que la tasa cero solicitada por las pymes puede ser implementada, en particular por los bancos públicos en coordinación con los gobiernos provinciales.

La propuesta de Rosato es que el Banco Central “tiene que poner los fondos a través de la emisión monetaria y los bancos sólo tienen que ser intermediarios”. De esta manera, presionó al BCRA a tomar la iniciativa en medio de la crisis por el coronavirus. 

Los bancos públicos de todo el país deberían ser los dadores de los créditos si es que los privados se niegan a brindar esa tasa de emergencia, y como reconocimiento al servicio a favor de la sociedad para mantener empleos, propuso transferir la nómina de cuentas sueldos de las Pymes beneficiadas hacia esas entidades financieras”, consideraron desde IPA.

“Sin ayuda, la gran mayoría de las fábricas no llegaremos al invierno”, sentenció Rosato, que pidió “un fondo sólo para la emergencia, que se active durante abril, y que las empresas pymes podamos devolverlo a partir de la reactivación”.

Al mismo tiempo, el IPA pidió la simplificación de los trámites burocráticos bancarios para agilizar la reactivación de los cheques rechazados a través de un permiso para realizarlos de manera digital, ya que “no se puede esperar 20 días para que se apruebe una carpeta”.

También reclamó contar con la posibilidad de que los contratos existentes con las grandes empresas sirvan como avales para la toma de créditos, ya que esos compromisos garantizar un ingreso de dinero futuro cuando la economía vuelva a ponerse en marcha.