El Banco de la Nación Argentina analizó que el financiamiento que se le otorgó a la empresa Vicentin durante la gestión macrista es parte de "una maniobra fraudulenta en complicidad con la anterior conducción del país y de la institución" y determinó que los ingresos de la compañía no justifican "la crisis financiera" que alega.

Esos conceptos están contenidos en el lapidario informe que el director del Banco Nación y ex diputado nacional Claudio Lozano elevó al directorio de la entidad para que determine los pasos a seguir frente al pedido de renegociación que pidió la compañía de la deuda de más de $1.800 millones, alegando "estrés". Fue apenas iniciada la gestión en el Banco Nación. El informe se hizo público en enero de 2020.

"Ninguno de los números disponibles justifica la repentina crisis financiera de Vicentin. El principal aportantes de “juntos para el cambio” en la última elección comenzó a incumplir con los pagos al Banco Nación casi en simultáneo con la elección de las PASO y la derrota de Mauricio Macri", sostiene el informe al que accedió BAE Negocios.

Según se indica, "en el proceso de endeudamiento que fue acumulando Vicentin con el Banco Nación, se superaron los límites a los que podía acceder en función de la normativa correspondiente fijada por el Ente Regulador para las Grandes Empresas".

"Sin embargo y sin fundamento alguno la empresa obtuvo la refinanciación que requería sin hacer las cancelaciones correspondientes para volver a encuadrar en la normativa. Extrañamente la decisión de violar la normativa del Banco Central para grandes empresas no fue tomada por un acto administrativo del directorio del Banco", remarca.

En el informe, además, se detalla el entramado societario que se utilizó para operar y la relación entre el préstamo impago y la facturación de la empresa, que llega apenas al 20%  cuando otras compañías como Arcor o YPF tienen una relación de 50% y 65% y no han planteado la crisis que alega Vicentin.

 

Estatizacion versus cramdown

El caso Vicentin volvió a activarse a partir de decisiones judiciales y luego de que el presidente Alberto Fernández descartara la idea de avanzar en un proceso de estatización como se había planteado dos años atrás.

“En el escenario actual, en el que la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe ha intervenido y se podría dar la posibilidad de cramdown –que es una propuesta de solución de la deuda hecha por los acreedores principales, en este caso el Banco Nación-, yo dije estudiémoslo porque es posible. Lo que no es posible es esta lógica de ‘expropiemos empresas de cualquier modo’ porque después se paga lo que no corresponde. Y yo no quiero hacer eso”, subrayó el President en una entrevista publicada por el matutino Página/12.

“El Banco Nación es un acreedor privilegiado y puede ser determinante de la quiebra o de la continuidad. Ahora, si somos garantes de la continuidad, entonces pondremos las condiciones para que sea posible”, agregó.