Gabriel Delgado, el flamante interventor de Vicentin designado por el Presidente Alberto Fernández, cuenta con antecedentes en la función pública vinculada al agro. El oriundo de la localidad bonaerense de Coronel Suárez, además de productor agropecuario, es Licenciado en Economía Agropecuaria y Doctor en Finanzas, especializado en Finanzas Rurales. Ahora será el encargado de dirigir la compañía hasta que se decida la expropiación.

A finales de los 90, Delgado ingresó al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), en donde desarrolló una carrera vinculada a las finanzas agropecuarias y llegó a ocupar el cargo de Director del ex Centro de Investigación en Ciencias Políticas, Económicas y Sociales del organismo.

El salto a la arena política fue en 2013, durante el segundo gobierno de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, cuando el ex ministro de Agricultura Norberto Yahuar fue reemplazado por Carlos Casamiquela, de amplia trayectoria en el INTA. A fines de noviembre de 2013, Delgado reemplazó al ex Secretario de Agricultura, Lorenzo Basso y fue el número dos de Agricultura hasta  2015, cuando la coalición Cambiemos se impuso en las elecciones presidenciales. 

En las PASO de agosto del año pasado y tras conocerse el amplio triunfo del entonces candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, el nombre del bonaerense se perfiló como uno de los candidatos posibles para ocupar el ministerio de Agricultura nacional, con un alto grado de aceptación por parte de la cadena agroindustrial nacional. 

Durante la campaña del candidato Fernández, Delgado ofició de asesor en temas vinculados al sector agroindustrial, aunque finalmente el formoseño Luis Basterra fue confirmado al frente de Agricultura.  Con el escándalo de los créditos a Vicentin, cuando el Banco Nación era dirigido por Javier González Fraga,  Alberto Fernández volvió a pensar en él. Con la designación como interventor, Delgado vuelve a ocupar un rol destacado en la política agropecuaria argentina.