Los altos precios internacionales mantienen a la soja y el maíz como los cultivos estrella de la economía argentina. El primero aportará un 17,1% más que el año anterior, lo que representa una ganancia de USD 23.972 millones. Por su parte, según las proyecciones de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el maíz aportaría USD 20.300 millones

La campaña de soja, que culminó en las últimas semanas, refleja que se sembraron 16,3 millones de hectáreas, lo que releva una contracción de 600.000 hectáreas en la comparativa con la campaña 2020/21. A su vez, hay una caída del 6% en relación con el promedio de las últimas cinco campañas. 

El ciclo finalizó con 700.000 toneladas por debajo de los 44 millones que planificaba el escenario inicial, lo que marca una cosecha final de 43,3 millones de toneladas. El clima jugó una mala pasada en los primeros meses del año, con falta de humedad y altas temperaturas que afectaron la posibilidad de un crecimiento mayor. 

Los USD 23.972 millones que aportará la cadena de soja en valor agregado se explican por la suba en los precios del cultivo, que superan los máximos de las últimas cinco campañas. Además, se estima que generará exportaciones por USD 25.443 millones y aportará USD 10.489 millones en recaudación fiscal.

En comparación con la campaña anterior, representa un 10% más de exportaciones y una suba del 14,4% en recaudación fiscal. 

La campaña de maíz

A diferencia de la soja, la cosecha del grano amarillo continúa en marcha, aunque ya se calcula que el producto bruto de la cadena del maíz en la campaña 2021/22 escalará 14% respecto al ciclo productivo anterior, lo que alcanzará a aportar el 3,6% del PBI del país

De esta manera, desde la campaña 2015/16, el crecimiento del producto bruto del cereal pasó de USD 8.326 millones a los casi USD 20.400 millones previstos para este ciclo, lo que representa un crecimiento del 145%. 

El récord estimado en la cosecha del grano amarillo no sólo se refleja en USD 2.500 millones por encima del ciclo 2020/21, sino también, a fines prácticos, en que ya se siembra más que la propia soja. A su vez, los especialistas sostienen aún falta un largo camino para transitar en referencia a la exportación de productos de mayor valor unitario o "crecer hacia las carnes o lacteos". 

Según las estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el aporte de ambas cadenas alcanzaría el récord de USD 40 millones. Por su parte, en medio de un contexto de tensión debido al desabastecimiento de gasoil, el Gobierno planea que los productores liquiden más para poder acercarse a las metas de recomposición de reservas prometidas al FMI.