La AFIP puso en marcha el reintegro del 15% del monto de la compra de alimentos para los jubilados, pensionados y beneficiarios de prestaciones sociales que paguen sus consumos con tarjeta de débito. Se trata de una medida para mejorar la capacidad de compra de los sectores más vulnerables, y parte del paquete de incentivos que propone el Gobierno para tratar de reactivar el consumo

El reintegro tendrá un tope de 700 pesos por mes, por beneficiario, y el mecanismo estará vigente hasta agosto y el universo de beneficiarios alcanza a 7,1 millones de personas, según informó la AFIP.

“La medida representa un impulso adicional a la demanda de los sectores más castigados por las políticas del gobierno anterior”, indicó la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont. Agregó que la medida impulsada por el gobierno para apuntalar la demanda "tiene un enorme efecto redistributivo”, destacó la administradora.

El instrumento previsto en la Ley de Reactivación Productiva y Solidaridad Social se financiará con partidas del Tesoro. La inversión que realizará el Estado para impulsar la demanda de los sectores más afectados por la crisis alcanzará un máximo de 5000 millones de pesos mensuales.

La medida estará vigente, en esta primera etapa, hasta agosto aunque podrá ser prorrogada. Las devoluciones serán por los consumos que se realicen en comercios con la tarjeta de débito donde se perciben las pensiones, jubilaciones y asignaciones.

Las entidades financieras van a reintegrar el 15% del importe abonado en cada compra dentro de las 24 horas hábiles después de la operación. “Sabemos que el uso de la tarjeta de débito entre jubilados, pensionados y titulares de la AUH es limitado, por eso, para garantizar el impacto de la medida es necesario trabajar junto con el Banco Central, las entidades financieras y otros organismos del Estado para garantizar que los comercios de cercanías se formalicen e incorporen medios de pago electrónico”, indicó Marcó del Pont.