La inscripción al Programa Repro II y al de Asistencia al Trabajo Independiente alcanzaron más de 100.000 solicitudes. Se trata de empleadores, trabajadoras/es monotributistas y autónomos que requirieron acceder, durante este mes, a los beneficios previstos por la emergencia Covid-19.
Desde el ministerio de Trabajo de la Nación detallaron esas cifras a BAE Negocios: “Alrededor de 27.000 empresas con más de 480.000 asalariadas/os solicitaron el Repro II; mientras que casi 74.000 trabajadoras/es independientes no empleadoras/es requirieron la prestación del Programa de Asistencia al Trabajo Independiente”, enfatizaron los voceros.

 

Cierra el martes

Durante esta semana finaliza el plazo para que las empresas y empleadores se anoten en el registro del Repro II y que sus empleados puedan recibir el pago como parte de sus salarios mensuales, y también podrán hacerlo monotributistas y autónomos.

La inscripción al Repro permanecerá abierta, a través de la página web de la Afip, hasta el martes 1 de junio para las empresas y también para los monotributistas y autónomos.

En el caso de monotributistas y autónomos, se pueden inscribir los independientes sin empleados/as o con una nómina salarial de hasta 5 trabajadoras y trabajadores que se encuentren en los sectores de gastronomía, turismo, transporte, industrias culturales, actividades deportivas y de esparcimiento, comercio de rubros no esenciales, servicios personales (peluquerías, centros de belleza) y de ramas esenciales cuya facturación haya sido afectada.

Para acceder al beneficio, las y los trabajadores monotributistas y autónomos deberán contar con al menos dos aportes en los últimos seis meses en sus respectivos regímenes y deberán presentar una reducción de la facturación mayor al 20% en términos reales, entre el 1 y el 31 de mayo de 2019 y del 1 al 24 de mayo de 2021. Solo se toman tres semanas de facturación del mes de mayo del 2021 y se comparan con cuatro semanas del 2019, para permitir un mayor nivel de acceso a la asistencia.

Los efectos del Repro 2

Un trabajo basado en estadísticas oficiales, analizado por el presidente Alberto Fernández junto al gabinete económico realizado durante la última semana en la Residencia de Olivos, indica que hasta el mes de abril, el Gobierno Nacional realizó una inversión de más de 19.000 millones de pesos en el Repro. Con estos fondos fueron asistidas 19.917 empresas a través del pago de parte de los salarios a un universo de 544.210 trabajadores en todo el país.

En los meses de noviembre y diciembre de 2020, el programa brindó asistencia a los sectores definidos como “no críticos” y tuvo un alcance moderado mientras todavía estaba en funcionamiento el ATP para los sectores críticos.

A partir del mes de enero, el Repro se extendió a los sectores críticos y al sector salud. El promedio de empresas beneficiarias entre enero y marzo fue de 9.700, cubriendo a casi 312.000 trabajadoras y trabajadores por mes en promedio, con una inversión mensual superior a los 4.100 millones de pesos.

En el mes de abril, el programa volvió a ampliarse para incluir a los trabajadores y trabajadoras monotributistas y autónomos del sector gastronómico. En ese mes, la asistencia alcanzó a más de 13.000 empresas y 330.000 trabajadores y trabajadoras, con una inversión de más de $5.000 mil millones.

En mayo, se decidió incrementar el monto del salario complementario para los sectores críticos y de salud (de $18.000 a $22.000 por trabajador/a) y se eximió del pago de las contribuciones patronales a las empresas beneficiadas de los sectores críticos. También se amplió la definición de “sectores críticos” para incorporar al comercio que fue afectado por las últimas restricciones de movilidad.

Asimismo, del mismo informe se destacó el importante aumento de los ingresos tributarios, explicado por distintos factores: las modificaciones que se hicieron a través de la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva, que permitieron recuperar el equivalente a casi un punto de PIB en impuestos progresivos, el ingreso de recursos proveniente del aporte extraordinario de las grandes fortunas que ya supera los 230 mil millones de pesos, los derechos de exportación (contracara de los aumentos de los precios internacionales) y el incremento de los impuestos producto de la recuperación en el nivel de actividad.

Estos ingresos están siendo invertidos en conjunto de políticas que ya han comprometido gastos por encima del presupuesto, equivalentes a 1,3 del PIB, 480.000 millones de pesos aproximadamente.