Si la crisis sanitaria se profundiza y obliga a extender la cuarentena hasta 2021, la economía podría derrumbarse 18,7% en 2020 pero la inflación podría ceder hasta el 18,9% anual ya que la escalada de precios se postergaría hasta el año próximo. Ese escenario, que incluye un pronto acuerdo de canje de deuda, es uno de los cuatro que planteó el titular de la consultora Alpha, Hernán Del Villar, ayer en una videoconferencia.

El economista planteó que su proyección de base, que plantea una reapertura en septiembre y una pronta reestructuración, indica que en 2020 el PBI caería 12,5%, el IPC sería del 35,6%.

En cambio, si hubiera un default duro y prolongado pero una rápida reapertura, la actividad se hundiría 13,4% y la inflación se dispararía al 48,3%.

El peor de los escenarios, en el que se conjugan un default duro y una cuarentena extendida, dejaría un histórico desplome del 20,6% del PBI y un IPC del 33,5%.