El director del Banco Nación, Claudio Lozano, propuso al presidente Alberto Fernández crear un Ingreso Básico Universal equivalente a $8.500 mensuales para "las personas en informalidad y desempleo" con el objetivo de "mejorar el poder adquisitivo" de la población e incentivar el consumo interno.

Sin la cuarta entrega del Ingreso Familiar de Emergencia ( IFE 4) de Anses que durante los meses de cuarentena más estricta entregó un bono de 10000 pesos a las familias más vulnerables, este proyecto abarcaría a ese sector de la población quedó muy perjudicado por la pandemia de coronavirus (Covid) y que no pudo recuperarse con las siguientes aperturas económicas. 

Esta iniciativa, presentada durante una reunión en Casa Rosada, podría ser compatible con la entrega del monto mensual de la Asignación Universal por Hijo ( AUH), Asignación Universal por Embarazo (AUE) y el plus de la Tarjeta Alimentar que amplió su rango hasta los 14 años y por el cual las familias pueden recibir hasta 12.000 pesos para la compra de alimentos.

"Le planteamos la necesidad del refuerzo de los salarios, las jubilaciones y de los ingresos sobre la situación de las personas en informalidad y desempleo, lo que requiere una estrategia que mejore lo que fue la orientación del IFE en su momento, y que es garantizar un Ingreso Básico y Universal para la población en esa situación", resaltó Lozano.

Cómo será el ingreso de 8500 pesos 

En declaraciones a FM La Patriada, Lozano detalló que Alberto Fernández "recibió bien" la propuesta, y precisó: "Estamos planteando la necesidad de un Ingreso Básico Universal que coloque a todos los hogares por encima de la línea de la indigencia".

Eso implica que todas las personas entre 18 y 65 años que están en "situación de informalidad y desempleo" percibieran un ingreso equivalente a 8.500 pesos.

"El Ingreso Universal abarcaría a 9 millones de personas. El Presidente lo recibió bien, planteó que eso había que discutirlo a la luz de la disponibilidad de los recursos. Se necesita una inversión de 2.9% del PBI, que es algo absolutamente razonable y financiable", subrayó.

Lozano remarcó que para que esta iniciativa funcione debe estar articulada con una "batalla" contra los formadores de precios a los que hay que "diciplinar" para que los ingresos que se garanticen "sean para los trabajadores y no absorbidos vía precios por las empresas".

"Estamos a disposición del Gobierno para discutir los números cuando sea necesario. Acercamos una propuesta, creemos que se puede hacer y que Argentina lo necesita", argumentó.

En esa línea, consideró que hay "dos cuestiones centrales que hacen a la vida de nuestro pueblo", y puntualizó: "Por un lado, el tema de la pandemia y la vacunación, que valoramos mucho lo que viene haciendo el Gobierno. En segundo lugar, algo que creemos que falta, mejorar el poder adquisitivo de la población. Es indispensable para reponer la demanda de consumo del mercado interno".

Reforma impositiva en Argentina: una distribución injusta

Lozano aseguró que " Argentina tiene una presión impositiva absolutamente normal, que incluso está por debajo de países desarrollados y de países de la región", pero reconoció que "la distribución de la carga impositiva es inequitativa".

"Hay muchos impuestos sobre el consumo y el trabajo que terminan pagando los sectores populares y medios de la población. Los impuestos a los patrimonios y ganancias ocupan un papel mucho menos relevante que el que tienen en los sistemas impositivos de los países desarrollados", manifestó.

Además, opinó que "hay una necesidad de una reforma integral del sistema de impuestos".

Al referirse al impuesto a las "grandes fortunas", destacó: "La recaudación del impuesto a las grandes fortunas ha sido muy importante. Mientras se mantenga la pandemia y no exista una reforma integral, esto es algo que debería mantenerse. Es un aporte absolutamente imprescindible".