Bajo protocolos sanitarios, tabacaleras ya trabajan para proveer a los kioscos ante el desabastecimiento de cigarrillos que trajo la cuarentena obligatoria en todo el país. El rubro es una actividad exceptuada en esta nueva etapa del aislamiento extendido por la pandemia de coronavirus.

El titular del sindicato de trabajadores del Tabaco (Suetra) Raúl Quiñones le expresó a BAE Negocios que "dentro de todo lo que nos toca vivir a los trabajadores y trabajadoras por esta emergencia sanitaria la vuelta al trabajo de algunos compañeros nos reconforta y motiva. No generamos un producto de salud, sí de consumo, como siempre decimos pero formamos parte de un circuito productivo y de empleo que en forma directa e indirecta tiene que ver con un millón de familias del país".

 

En las últimas semanas, la falta de cigarrillos en los kioscos, el riesgo de la importación de países limítrofes, el contrabando en crecimiento que habían denunciado desde el sector impulsaron la puesta en marcha de las máquinas que fabrican el producto para evitar tales consecuencias.

Quiñones ratificó el respaldo al Gobierno Nacional por cada medida tomada en la emergencia Covid-19 más allá del parate industrial que afectó el rubro tabacalero que venía castigado en los últimos años de la gestión Cambiemos por cuestiones como el contrabando y las marcas truchas de cigarrillos.

"BAE Negocios lo publicó en 2016, esos problemas incrementaron la crisis del sector, que se agravó bajo esta pandemia. Por eso queremos agradecer a este diario, a Crónica HD y otros medios que tomaron en cuenta nuestra solicitud para volver al trabajo y también al Gobierno Nacional como a las empresas que determinaron las medidas sanitarias necesarias", dijo el titular del Suetra.

En el último fin de semana la venta de tabaco para armar cigarrillos y los atados de algunas marcas al precio triplicado de su valor, fueron otra muestra de algunas "costumbres argentinas", inclus en esta emergencia y crisis económica y social