El Premio Nobel de Economía 2001, Joseph Stiglitz, insinuó hoy que la Argentina podría proponer una quita de capital o intereses a sus acreedores en la negociación que encarará entre febrero y marzo para aliviar su frente externo. El economista estadounidense, mentor del ministro de Economía, Martín Guzmán, dijo que "la realidad es que tendrá que haber cortes de capital significativos", en declaraciones en el Foro Económico de Davos que fueron replicadas por la agencia internacional Bloomberg.

"No puedo concebir ningún modelo razonable que no diga que tiene que haber quitas de deuda significativas. Sería una fantasía pensar lo contrario", enfatizó el economista, quien tuvo en Guzmán a uno de sus alumnos favoritos, al punto en que, cuando fue nombrado ministro de Economía afirmó que: "Es la persona indicada, en el sitio y en el momento correcto".

A los acreedores, les dijo que deberían haber sabido en qué se estaban metiendo cuando compraron bonos argentinos, aunque aclaró que fueron recompensados con rendimientos muy altos.

Stiglitz utilizó el término "haircut", cuya traducción al español es equivalente a corte de pelo. En la traducción literarl, dijo que la "realidad es que tendrá que haber cortes de cabello significativos", pero no se refería a ir a la peluquería sino al concepto financiero. Se trata de una medida de precaución o garantía que ejerce el acreedor sobre un activo financiero, al cual le descuenta un valor determinado para garantizar que el deudor no se insolvente al momento de responder por la prenda.

En ese mismo sentido se refirió hoy el jefe de la cartera económica nacional, al anunciar en conferencia de prensa el envío de un proyecto de ley al Congreso que buscará dictar las condiciones para recuperar la sostenibilidad de la deuda externa.

Según Stiglitz, el país debe aliviar su frente externo para poder generar condiciones de crecimiento ya que el futuro económico de Argentina depende en gran medida de la renegociación de la deuda.

Se espera que la segunda economía más grande de Sudamérica se contraiga por tercer año consecutivo en 2020; actualmente el desempleo permanece en los dos dígitos y la inflación está por encima del 50%.

Stiglitz afirmó que Argentina necesita tiempo para hacer crecer la economía, una línea repetida frecuentemente por Guzmán, porque "sabemos lo que sucede si tomamos el otro rumbo".

Agregó que los inversores deberían haber sabido en qué se estaban metiendo cuando compraron bonos argentinos durante la gestión de Mauricio Macri y fueron recompensados con rendimientos muy altos.

"Los prestamistas deberían haber sabido el riesgo; es por eso que cobraron una tasa alta", dijo y añadió: "No se les ve ciego. Probablemente no hicieron su tarea, pero sabían que había un riesgo".