Los supermercados desestimaron una propuesta de la cadena porcina argentina para comercializar cortes por debajo de los $200 por kilo. Según explicaron desde este sector, los grandes puntos de venta no estaban convencidos sobre el margen de rentabilidad que obtendrían y los plazos de pagos para abonar la mercadería.

Durante los primeros días de abril, este eslabón había acordado con el Gobierno un plan de "precios acordados", en donde se volcarían 600.000 kilos semanales de paleta y jamón. Estos cortes se comercializarían en $129 y $159, respectivamente, y con la idea de incorporar otros cortes a futuro y sumar nuevos puntos de venta en el área metropolitana de Buenos Aires.

Juan Uccelli, referente de esta cadena de valor, reconoció que la oferta para los supermercados contemplaba un margen de ganancia del 15% y un plazo de pago de 15 días, pero finalmente la idea no avanzó. Estas ofertas estaban dirigidas a locales en Capital Federal, Gran Buenos Aires, Rosario y Córdoba Capital.

De acuerdo con Uccelli, el objetivo de este plan es elevar el consumo de carne fresca, que hoy se encuentra en 17 kilos por habitante. Ante la negativa, apuntarán ahora sus cañones a posicionar esta oferta en carnicerías, que atraviesan un panorama delicado ante las menores ventas, sobre todo en cortes parrilleros, y la imposibilidad de bajar los precios pese a la caída del valor de la hacienda de consumo liviana.

El plan buscaba competir con la carne bovina en base a un precio accesible. Además, las granjas necesitan mover su producción por las complicaciones logísticas causadas por la pandemia, y se apuntaba a volcar 2,4 M de kilos mensuales a los supermercados.