El miércoles por la noche se cayó el acuerdo de confidencialidad (NDA por su sigla en inglés) y se trabó la negociación entre el Gobierno y los distintos nucleamientos de acreedores privados de cara a la reestructuración de USD66.248 millones de deuda externa. Así, el Ministerio de Economía difundió su última versión de la oferta de canje que les presentó a los bonistas y las dos contrapropuestas recibidas durante el fin de semana pasado.

Pese al acercamiento respecto de posiciones anteriores de ambas partes, la brecha con los fondos más duros es aún de unos USD5. Con el Alberto Fernández y el grupo liderado por BlackRock plantados en sus números, volvió el fuego cruzado: en el Ejecutivo apuntaron contra la firma conducida por Larry Fink por no comprender las restricciones que enfrenta el país con tres años seguidos en recesión y el Grupo Ad Hoc que lidera Fink respondió con amenazas de litigio en los tribunales de Nueva York.

La difusión de las ofertas blanqueó la interna abierta en Wall Street, con un grupo más dispuesto a ceder hasta muy cerca del límite dispuesto por el FMI de acuerdo a su marco de sustentabilidad y otro sector más belicoso. Además, confirmó los nuevos ingredientes de la propuesta oficial que adelantó BAE Negocios y que elevaron los pagos ofrecidos a los bonistas en alrededor de 10% desde el punto inicial.

¿Qué cambios hubo en la oferta oficial?

La última versión de la propuesta diseñada por el ministro de Economía, Martín Guzmán, que no fue formalizada en la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) sino sólo presentada a los acreedores, recogió varias de las pretensiones manifestadas por los fondos.

En primer lugar, redujo la quita de capital para los bonos emitidos durante la gestión de Mauricio Macri hasta el 3%. En la versión original, el recorte era de entre el 12% y el 5% para estos títulos. En los bonos surgidos del canje 2005, los Discount y los Par, mantuvo la decisión de no hacer quita.

También achicó considerablemente el período de gracia. El FMI había sugerido una suspensión de pagos de cinco años pero Guzmán comenzó a discutir con los fondos que fuera de cuatro años. En la propuesta formalizada en la SEC en abril era de tres años, es decir, los intereses emprezarían a cancelarse en 2023. En la última versión, divulgada ayer, el año de gracia era sólo uno: en 2021 ya aparece el primer peldaño de los cupones escalonados.

Así, el próximo año se pagarían intereses del 0,125% anual y se incrementarían progresivamente hasta alcanzar el 5% en los títulos con vencimientos posteriores a 2030. El promedio de los intereses sería del 3,2%.

Por otra parte, incorporó un nuevo bono que capitaliza todos los intereses devengados de los bonos elegibles hasta la fecha de liquidación del intercambio, ausente en la propuesta original. El capital se pagaría entre 2026 y 2030, y desde 2021 habría un cupón de intereses del 1% anual.

Todo esto, más algunas otras modificaciones menores, elevó el valor de recupero de los nuevos bonos hasta casi USD50 -descontado a una tasa del 10%- desde los USD40 originales.

Además, sumó un endulzante con un cupón extra de hasta 0,75% atado a la evolución de las exportaciones que se se pagaría desde 2026 hasta 2046 en caso de las exportaciones del año previo sean superiores al promedio móvil de los cinco años anteriores. Esto aportaría unos USD3 adicionales.

BlackRock sigue lejos

La contraoferta conjunta de los grupo Ad Hoc, el que lidera BlackRock, y Exchange, de los tenedores de bonos emitidos en 2005, sigue lejos del marco de sustentabilidad planteado por el Gobierno y el FMI al superar los USD55. Algunos analistas la estimaron incluso arriba de los USD57. Fink y sus aliados plantearon que se trató de una propuesta "comprensiva" pero el Gobierno asegura que no es "sostenible".

En concreto, propone siete bonos en dólares y siete en euros con vencimientos entre 2027 y 2045, con una extensión promedio de 12,8 años, un cupón promedio de 3,6%. Respecto de los intereses devengados reclama su pago mitad en efectivo y mitad con un bono. El pago en cash es descartado por el Gobierno.

Además, exige que el endulzante sea a través de un cupón atado al PBI en lugar de a las exportaciones y que haya una garantía: las revisiones períodicas de las cuentas públicas del FMI en el marco del artículo 4 de su convenio constitutivo. 

Por último, reclma que los bonos surgidos del canje realizado por Nëstor Kirchner y Roberto Lavagna en 2005 conserven los actuales derechos legales, que son más beneficiosos para los acreedores que los emitidos desde 2016.

El grupo de BlackRock es el que reúne a los fondos más grandes de Wall Street y tiene la posición más dura. Tras la caída del NDA amenazó con iniciar un pedido de aceleración, lo que implicaría la consumación de un default general en caso de prosperar. Pero algunos bonistas, disconformes con esa posición, se alejaron de ese sector y acercaron al Comité de Acreedores de Argentina (ACC por su sigla en inglés), que tiene una posición más proclive a acordar.

La contraoferta más moderada

El banco suizo UBS y el estudio Mens Sana, que asesoran al sector más conciliador de los bonistas, presentó una contraoferta más cercana al marco de sostenibilidad oficial. Corresponde al ACC, que lidera Hans Humes, CEO de Greylock, y a los fondos Gramercy, Fintech (del mexicano David Martínez) y Oaktree.

Esta contraoferta está prácticamente alineada con la oficial, con un valor de recupero de entre USD49 y USD54 según el bono. Las principales diferencias con la propuesta de Guzmán son una quita algo menor en el capital de los bonos Globales (1% en lugar 3%) y un cupón promedio de 3,9%.

Igualmente, también pide mantener los prospectos legales originales para los tenedores de bonos 2005.

Según confirmaron fuentes de este grupo y del Gobierno, el ACC comenzó a crecer en los últimos días a partir de la migración de algunos exaliados de BlackRock. Con todo, su peso sigue siendo menor al del grupo Ad Hoc.

Más notas de

Juan Strasnoy Peyre

El BCRA cierra marzo con récord de compra de dólares en 16 meses aunque sin acumular reservas

A falta de una rueda, el Central compró más de 1.500 millones de dólares en marzo

Con crédito de bancos multilaterales y fondeo neto en pesos, Guzmán recorta la meta de asistencia monetaria

Martín Guzmán junto al director gerente de Operaciones del Banco Mundial, Axel van Trotsenburg

Bonistas vs Kicillof: se tensa la negociación y un grupo de acreedores demanda a la provincia en Nueva York

Se complica la reestructuración de la deuda provincial encarada por kicillof

Por canje de deuda, ajuste del gasto Covid y más recaudación, el déficit de febrero fue el menor en seis años

Guzmán busca dar señales de fiscalismo en plena negociación con el FMI

Guzmán reúne hoy a fondos de inversión en Nueva York antes de la cita en Washington con el FMI

Guzmán durante una visita a Estados Unidos previa a la pandemia

El BCRA avanza en investigación contra el BICE y cita a ex funcionario macrista para que aparezca

El ex ministro de Producción quedó en la mirá de la autoridad monetaria

Deuda: Economía inicia las colocaciones de marzo y busca ampliar el fondeo en el mercado

Guzmán busca ampliar el fondeo en el mercado para acotar la asistencia del BCRA al Tesoro

El BCRA financió por primera vez en 2021 al Tesoro y Guzmán mantiene su meta de emisión

El Banco Central le giró 70.000 millones al Tesoro

Economía cierra el primer bimestre sin pedirle pesos al Central y reduce las necesidades de emisión para 2021

El Banco Central no le envío fondos al Tesoro durante el primer bimestre

El FMI prepara un informe "autocrítico" del préstamo a Macri y Guzmán busca apoyos para el acuerdo

Martín Guzmán junto a la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva