Como ocurrió con el Ever Given en el Canal de Suez, un buque para transporte de gas quedó varado en el canal Punta Indio, en el río de La Plata, y bloqueó el comercio exterior argentino, aunque a diferencia del accidente ocurrido en Egipto, que duró tres semanas, en este caso la varadura duró apenas unas horas, hasta que subió la marea.

Un primer remolcador fracasó en sus intentos de sacarlo de la varadura y otros tres se le sumaron en las tareas, infructuosas al menos hasta las 18 horas, cuando se esperaba que comenzara a subir la marea, tal como ocurrió. El trabajo era peligroso debido al frío del gas y la posibilidad de una rotura del caso, que podría provocar un accidente.

Finalmente, zafó de varadura con la única acción asistencia del remolcador Madrugador, informaron desde la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas (Capym).

La navegación de entrada y salida al país estuvo detenida como consecuencia de que la embarcación quedó encallada debido al bajo nivel del agua, que aún afecta especialmente al río Paraná y repercute en toda la cuenca.

Por el hecho, se reavivaron los pedidos para la urgente habilitación del canal Magdalena, que por ser más ancho y de doble vía, evitaría estos inconvenientes, aunque no es la vía que más le convendría a todos los buques, podría resolver parte del tráfico.

La varadura del buque gasero "Hoegh Esperanza", lleno de GNL encargado por IEASA (la ex Enarsa), responsable de las importaciones de GNL, se produjo en la zona del Codillo, en el canal Punta Indio y bloqueó el intercambio comercial de Argentina durante todo el viernes.

Los buques de entrada y salida se acumularon a la espera de la resolución de este problema, los de menor calado franquearon ahí mismo, mientras que los más grandes fueron fondeados en zonas más distantes, como Escobar.

La Prefectura Naval Argentina llegó a en la zona con la esperanza es una suba de la marea que posibilitara desencallar a este gigante de 294 metros de eslora (largo) y 46,03 metros de manga (ancho), algo que comenzó a las 18 horas de este viernes.

De no tener éxito, el riesgo era que la corriente rodeara a la embarcación de la empresa Höegh LNG Partners LP (Höegh LNG Partners), que opera principalmente en el sector Petróleo y Gas, con mayor cantidad de sedimento y el barco se encalle aún más profundo.

Punta Indio es un canal artificial, dragado en el lecho del Río de la Plata. Tiene una longitud de unos 120 km y nace al sur de la ciudad de Montevideo, en proximidades al punto denominado "Pontón Recalada", un buque faro estacionario y punto de embarque de los baqueanos (prácticos) que conducen a las embarcaciones a través del río hacia los puertos de La Plata, Buenos Aires, o los situados sobre las márgenes de los ríos Paraná y Uruguay.

El canal Magdalena

Como alternativa al canal Punta Indio, expertos reclaman activar el proyecto para construir el canal Magdalena, que permitiría acortar el ingreso a la Hidrovía y cuyo mantenimiento de dragado sería menos costoso.

"El Canal Magdalena es estratégico. Permitirá, entre otras ventajas, acercar los puertos fluviales con los marítimos y achicar sensiblemente los tiempos de navegación entre los distintos puertos del país", viene señalando el interventor de la Administración General de Puertos (AGP), José Beni.

Además, el Magdalena estaría orientado en el sentido natural de la corriente, lo cual abarataría costos de mantenimiento y mejoraría los tiempos de navegación.

Esto es así porque se genera una salida y entrada directa de los buques hacia el mar desde la Argentina, y viceversa, uniendo la zona marítima y la fluvial (ríos).

Los expertos afirman que también implicaría menor tiempo y costo para que los buques de mayor tamaño puedan completar la carga en puertos como Bahía Blanca o Quequén.

También evitaría la navegación en la denominada Zona Alfa, frente a Montevideo, donde los buques que en su mayoría provienen de puertos argentinos, suelen tener demoras de 3 a 16 días.

Una opción

Los especialistas consideran clave sumar la opción del canal Magdalena a la ya existente.

Explican que mientras a un crucero o a un buque porta contenedores que hacen escala en Montevideo y en Buenos Aires les seguiría sirviendo más el canal Punta Indio, a un cerealero que cargó en Puerto San Martín y debe completar carga en Quequén o Bahía Blanca, o un gasero por sus grandes dimensiones, le sería clave tener una opción como el Magdalena.