Después de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) saliera ayer a respaldar con fuerza la propuesta de la Argentina para reestructurar su deuda, un grupo de bonistas se subió al caballo de ese apoyo clave y trató de sacar partida de la jugada del organismo, al asegurar que su oferta "se alinea con los supuestos macroeconómicos" de la entidad presidida por Kristalina Georgieva.

Se trata del Comité de Acreedores de Argentina (ACC), que encabeza el fondo de inversión Greylock de Hans Humes, el cual mediante un comunicado señaló que su propuesta se ajusta a la capacidad de pago del país y requiere "que realice un modesto esfuerzo fiscal anual del 0,2% del PBI, el cual se puede lograr fácilmente mediante la implementación de políticas económicas que promuevan el crecimiento".

De acuerdo al ACC, que además integran Gramercy y Fintech, su oferta proporciona "un alivio financiero de aproximadamente USD35.000 millones en Bonos Elegibles y USD70.000 millones considerando todos los instrumentos de deuda en moneda extranjera".

"Llegar a un acuerdo en tales términos sería mucho menos costoso para la economía argentina y su pueblo que permanecer en el estado actual de moratoria. En consecuencia, el ACC continúa creyendo que la mejor manera de avanzar es a través una resolución
consensuada entre las partes", evaluó el grupo de bonistas.