A días del cierre del plazo vigente para la reestructuración de los USD66.200 millones de deuda externa, que se encamina a una nueva prórroga, Argentina profundizará su cesación de pagos de títulos bajo legislación foránea. Este jueves terminan los 30 días de gracia para la cancelación de los bonos Discount en dólares y en euros que vencieron el 30 de junio. Al no ser abonados por el Gobierno, el monto de compromisos en default se ampliará a casi USD1.000 millones. Como la negociación con los bonistas sigue abierta no se esperan litigios inmediatos en los tribunales extranjeros.

Serán los primeros títulos del canje 2005, que tienen términos contractuales que facilitan la posibilidad de los acreedores de litigar contra el país, en ingresar en default. Así, se sumarán al llamado bono Centenario, cuyo plazo de gracia expiró el martes, y a los Globales 21, 26 y 46, que entraron formalmente en cesación de pagos el 22 de mayo, todos ellos emitidos durante el mandato de Mauricio Macri.

Hasta esta semana, Argentina acumulaba USD503 millones en default por los mencionados Globales. Los intereses del Centenario aportaron otros USD98 millones. En tanto que hoy caerán en gracia USD230,5 millones del cupón del Discount en dólares y USD132,2 millones de la versión en euros.

Si bien la negociación entre el Ejecutivo y los grupos de bonistas liderados por BlackRock se tensó en los últimos días, no se espera una pronta activación de pedidos de aceleración de pagos en los tribunales de Nueva York. Ocurre que ninguna de las partes pateó el tablero y la corta distancia entre las posiciones lleva al mercado a prever un desenlace de acuerdo para el canje.

El Ministerio de Economía publicó el sábado un comunicado en el que ratificó como definitiva su última propuesta, valuada en USD53,5 por cada USD100 de valor nominal, aunque confirmó lo que había adelantado BAE Negocios: que está abierto a conceder algunos cambios legales pedidos por los grandes fondos para limitar el uso de la cláusula de reasignación y la estrategia Pac-Man de canjes parciales sucesivos.

Los grupos respondieron el lunes con una carta al ministro Martín Guzmán en la que ratificaron la exigencia económica de su última contrapropuesta valuada en USD56,5. Además, aseguraron haber conseguido la adhesión a su postura de otros tenedores minoristas (que por razones estatutarias no pueden dar a conocer su identidad), con los que habrían alcanzado el 60% de los bonos del canje de 2005 y el 51% de los bonos emitidos por Macri, es decir, poder de bloquear el canje.

El martes tanto Guzmán como Alberto Fernández reiteraron que no incrementarán los pagos comprometidos. Además, como contó este diario, el Gobierno ya evalúa extender el plazo de negociación que expira el 4 de agosto. Tiene margen hasta fines del próximo mes ya que el 4 de septiembre es la fecha de liquidación de la operación de canje.