Si bien para el Ejecutivo la expropiación es la única herramienta posible para "rescatar" a Vicentin, la presentación del proyecto de ley sigue frenada a la espera de definiciones acerca de cómo será el esquema de control de la compañía.

En medio de esta pulseada, el director del Banco Nación, Claudio Lozano, sostuvo que es importante "darle vida a una empresa pública no estatal".

Durante una charla virtual organizada en la noche de ayer por el grupo político Abriendo Caminos, el economista reveló que la demora entre el lanzamiento del decreto de intervención transitoria de Vicentin, publicado el 9 de junio pasado en el Boletín Oficial, y el envío al Senado del proyecto de ley de expropiación de la compañía "tiene que ver con la discusión sobre qué tipo de empresa se va a conformar".

En este sentido, el presidente Alberto Fernández explicó ayer en una entrevista con Telefé Noticias: "Me tomé unos días para ver si alguien trae una alternativa, pero por ahora nadie me la trajo. Estoy absolutamente abierto a escuchar cualquier propuesta".

En el encuentro virtual de anoche, Lozano aseguró que existen "algunas intenciones por parte de sectores que claramente han salido a cuestionar y que intentan que quienes queden al mando de la empresa sean algunos grupos locales que, en realidad, ya tienen peso en el negocio, están fuertemente transnacionalizados y que tienen una operatoria muy similar a las transnacionales del sector". El director del BNA se referiere puntualmente a Aceitera General Deheza y a Molinos Agro, que según indicó "son parte del problema y no de la solución".

Además explicó que "las ofertas que han aparecido en el marco de las denominadas soluciones de mercado, son ofertas que, en todos los casos, lo que hacen es imponerle pérdidas a los productores y al ahorro público de los argentinos". Esas opciones, dijo, implicarían "ceder la conducción de la empresa a grupos extranjeros, profundizando el proceso de concentración y extranjerización del comercio exterior del país y de la oferta de dólares que produce la Argentina".

El encuentro virtual del que participó el director del Banco Nación también tuvo como protagonista al presidente del Mercado Central y dirigente de la Unión de Trabajadores de la Tierra-UTT, Nahuel Levaggi, quien señaló que la intervención de Vicentin "es un paso importante en el camino y en la construcción hacia la soberanía alimentaria".

"No es que la intervención y la posible expropiación signifique directamente la soberanía alimentaria, pero sí entendemos que necesitamos la intervención del Estado en el comercio exterior de granos", puntualizó.

"Cuando hablamos del modelo de producción y el modelo agroexportador estamos hablando de la tenencia y la concentración de la tierra; entonces, no podemos pensar en construir una soberanía alimentaria en función de la alimentación del pueblo si tenemos la gran mayoría de las hectáreas de productivas de la Argentina en manos de las multinacionales del agronegocio", advirtió.

Otro de los participantes del encuentro, el delegado de la Comisión Interna de Vicentin-Avellaneda, Leandro Monzón, señaló que la intervención de Vicentin les generó "alivio", ya que garantiza la continuidad de los puestos de trabajo. "El miedo nuestro siempre era que lo agarre una multinacional extranjera", afirmó y agregó que espera que la expropiación sea "buena" para los trabajadores, para las ciudades y "que venga un futuro mejor tanto para Santa Fe como para la nación".