La empresa cerealera  Vicentin negó que el financiamiento que recibió durante el gobierno de Mauricio Macri que le generó una deuda de más de 18 mil millones de pesos con el Banco Nación, fuera favorecido por esa gestión y atribuyó su "crisis financiera" al contexto económico nacional y la inversión productiva.

Así, respondió a las "versiones periodísticas ofensivas" que aseguran que los créditos millonarios de prefinanciación de exportaciones otorgados a la empresa durante la administración de Javier González Fraga, fue parte de una "maniobra fraudulenta" amparada por el Estado.

Según un informe del director del Banco Nación y ex diputado nacional Claudio Lozano, "ninguno de los números disponibles justifica la repentina crisis financiera de Vicentin" en tanto que "en el proceso de endeudamiento que fue acumulando Vicentin con el Banco Nación, se superaron los límites a los que podía acceder en función de la normativa correspondiente fijada por el Ente Regulador para las Grandes Empresas".

En el comunicado, Vicentin señaló que busca "priorizar la puesta en funcionamiento nuevamente de sus activos, que permitirá mantener las fuentes de trabajo y refinanciar los pasivos de manera razonable".

Según pudo saber BAE Negocios, la empresa apunta primero a llegar a un acuerdo con los proveedores -a quienes adeuda en forma global 300 millones de dólares" para garantizar un nuevo acopio de granos y seguir funcionando. Si bien la empresa no dio precisiones, en el mercado señalan que se saldaría entre el 25 y el 30% de la deuda en los próximos diez días.

Como muestra de su intención de continuar la producción, la compañía volvió a poner en marcha una de las tres plantas principales, la que está ubicada en la localidad santafesina de San Lorenzo, con procesamiento de girasol que derivó de otras sedes, pero aún no se activaron las de Ricardone y Timbúes.

Frente a la difusión del informe del Banco Nación, el directorio de Vicentín indicó que "durante los últimos 20 años Vicentin invirtió fuertemente en plantas de biodiesel a partir de aceite de soja, etanol a partir de maíz, ampliaciones de capacidad de molienda de oleaginosas, puertos, etc., contrayendo para ello endeudamiento de distintas Instituciones, en su mayoría Internacionales".

"La situación económica nacional, que comenzó a deteriorarse a partir de la crisis financiera del 2018, con algunas empresas argentinas realizando planteos de refinanciación a sus acreedores, agravada con la incertidumbre política del 2019, imposibilitó la renovación de líneas de crédito", continuó.

Y sumó: "En el segundo semestre del 2019 el retiro de los depósitos en dólares de los bancos locales y el tradicional estancamiento de nuevas financiaciones del exterior en períodos eleccionarios, afectaron nuestras líneas de crédito".

Señaló, además, que "los productores aceleraron las ventas de sus stocks frente a expectativas de alzas de retenciones, desapareciendo el crédito comercial".

Por otro lado, lamentó que" se ponga en tela de juicio la actuación" del Banco Nación en los años de la gestión de Cambiemos, ya que le institución "manejó una realidad compleja, a nuestro entender, de la mejor manera posible".

"Nuestra deuda no fugó del país, sino que está invertida en bienes productivos", justificó y aseguró que el Directorio está abocado "las 24 horas, 7 días a la semana, a explorar distintos caminos de salida de su situación, priorizando la puesta en funcionamiento nuevamente de sus activos, que permitirá mantener las fuentes de trabajo y refinanciar los pasivos de manera razonable"

"La época del año y las incertidumbres propias de todo cambio de Gobierno, ralentizan los procesos, pero estamos encaminados a una solución que contemple las necesidades inmediatas de nuestros acreedores comerciales, la puesta en marcha de los activos y la renegociación de la deuda financiera, otorgando a las Entidades, especialmente al BNA, todas las garantías que necesiten para consolidar el proceso", comunicó la firma.

El vicepresidente del Banco Nación, Matias Tombolini, confirmó que la empresa aún no presentó una propuesta de cancelación de la deuda ante las autoridades de la entidad financiera.

"Desde septiembre no paga un dólar", advirtió y cuestionó que la firma argumenta que el tipo de cambio la complicó pese a que "tuvo récord de ventas el año pasado". Tombolini no descartó que agotados los procesos administrativos, intervenga la justicia. "Yo quiero que Vicentín pague", afirmó.