Acuerdo Mercosur-UE: arranca con cupos sin reparto y regla de prioridad
Desde este viernes rige de forma provisional el pacto entre ambos bloques. Sin acuerdo interno en el Mercosur, algunas cuotas se asignarán por orden de llegada.
El acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea comenzará a aplicarse de manera provisional este viernes 1 de mayo, en un esquema parcial condicionado por trabas políticas y jurídicas en ambos bloques. La puesta en marcha incluirá una reducción inicial de aranceles y la apertura de cuotas para determinados productos, aunque sin una distribución definida entre los países sudamericanos.
Un acuerdo activo, pero condicionado
En esta etapa, miles de líneas arancelarias quedarán en cero desde el inicio, mientras otras seguirán un cronograma de reducción gradual que puede extenderse hasta diez o quince años en sectores sensibles. También se habilitarán nuevas cuotas para unos 25 productos, entre ellos carne bovina, porcina y aviar, lácteos, azúcar, maíz, huevos, etanol y arroz.
Sin embargo, el Mercosur no definió cómo repartir esas cuotas entre sus miembros. Esa falta de acuerdo interno activó un mecanismo excepcional: la asignación por orden de llegada. En términos operativos, implica que los exportadores que primero registren sus envíos accederán a los beneficios arancelarios hasta agotar los cupos disponibles.
Fuentes europeas explicaron que este sistema no responde a una decisión de Bruselas sino a la ausencia de consenso dentro del bloque sudamericano. El principio regirá solo durante la fase provisional y para una parte limitada de los productos alcanzados.
Un tratado histórico con frenos vigentes
El acuerdo, firmado el 17 de enero de 2026 en Asunción tras más de dos décadas de negociaciones, conecta a un mercado de más de 700 millones de personas y cerca del 25% del PBI mundial. Su objetivo es liberalizar el comercio de bienes, ampliar el acceso a mercados y establecer reglas comunes en áreas como compras públicas, propiedad intelectual y desarrollo sostenible.
Su plena vigencia quedó frenada en Europa. El Parlamento Europeo resolvió remitir el texto al Tribunal de Justicia de la UE para que se pronuncie sobre su legalidad. Ese dictamen puede demorar entre 18 y 24 meses. Mientras tanto, la Comisión Europea activó una vía legal para aplicar de forma provisional el pilar comercial, con reducción de aranceles y apertura parcial de mercados desde este viernes.
Tensiones internas y diferencias políticas
El reparto de cuotas expone las diferencias entre los principales socios del Mercosur. Brasil y Argentina mantienen posiciones enfrentadas en varios rubros y se atribuyen mutuamente la demora en las negociaciones técnicas, consideradas clave para que el acuerdo funcione desde el inicio.
En el Gobierno argentino, en cambio, relativizan la urgencia de ese reparto y señalan que avanzan en el vínculo comercial con Estados Unidos, donde un decreto de Donald Trump habilitó exportaciones por 80.000 toneladas de carne y ya registran envíos por unos USD 1.000 millones.
Resistencias europeas y alcance limitado
El acuerdo también enfrenta resistencias en Europa, especialmente en países con fuerte peso agrícola como Francia, Irlanda y Polonia, que cuestionan el impacto sobre sus productores. Los sectores rurales advierten que el pacto abrirá la puerta a importaciones con menores costos y estándares distintos.
Mientras no haya un dictamen del Tribunal de Justicia y una posterior ratificación parlamentaria, el acuerdo seguirá operando bajo este esquema parcial. En ese marco, la regla de "primero en llegar, primero en ser atendido" ordena el acceso a los beneficios comerciales en un escenario sin reparto definido dentro del Mercosur.
- Com.Ven.Var. %

