Intereses capitalizables

Advierten que sin contabilidad creativa habría déficit fiscal

Los intereses de las Lecap quedan bajo la línea y, contándolos, habría un rojo de entre 1,2% y 4,5% del PBI, según analistas y exfuncionarios

Analistas y ex funcionarios advierten que, pese a que el Gobierno, en base a los números oficiales, celebró un superávit fiscal total del 0,2% del PBI, si se tomaran en cuenta los intereses de las Lecap, que capitalizan y se pagan al vencimiento, impactando bajo la línea y en los niveles de endeudamiento, en realidad habría un déficit fiscal total, es decir, un rojo financiero, del 4,5% del PBI

Ajustado por inflación, señalan, sería en realidad del 1,2%. Más allá de la fuerte mejora en las cuentas públicas, afirman, no hay una situación de demasiada holgura.

Lo remarcó este martes el director de Empiria y ex ministro de Economía, Hernán Lacunza, quien además agregó que una vuelta a los mercados de deuda, tal como pasó con el reciente Bonar2029N ley local, e incluso con el REPO con bancos internacionales, implicará pagar más intereses, ya que los bonos renegociados en 2020 por el entonces ministro de Economía, Martín Guzmán, solo pagan cupones del 3%, mientras que entre cupones y el diferencial de precios la tasa fue de 9,25% para el Bonar2029N (y del 7,4% el REPO).

Lacunza dijo: "El superávit financiero oficial es 0,2% del PBI (base caja). Computando los intereses devengados y no pagados durante la vida del bono (capitalizables, ajuste por CER) trocaría en déficit de 4% del PBI. Limpiando el efecto de inflación (intereses reales), el déficit bajaría a 1,2% del PBI".

Y agregó: "En la película 2024-25 las cuentas públicas mejoran sustantivamente en todas las formas de medición, sin eso hablaríamos de otra cosa. Pero la foto de fin de 2025 y punto de partida hacia adelante muestra una situación fiscal sin holguras (por ejemplo, para bajas más ambiciosas de impuestos) y con mayores exigencias de ahorro una vez que termine el proceso de normalización financiera".

Así, según los números de Lacunza, el Gobierno no consiguió sendos superávits fiscales, o financieros, del 0,3% y el 0,2% del PBI durante sus dos años de gestión, el 2024 y el 2025, sino que, a causa del endeudamiento del Tesoro y su costo en intereses, enfrentó dos déficits de 1,8% y 1,2% del PBI (o del 4,4% y el 4% del PBI). Es decir, que todavía precisa pesos para financiar su déficit interno. Con todo, ambos números estuvieron por debajo de los rojos que se registraron en los años previos.

No fue el único que lo destacó. El diputado y exdirector de Aduana, Guillermo Michel, dijo: "Es una buena noticia que las cuentas estén en orden y que se gestione con superávit, pero el superávit financiero es base caja y omite los intereses capitalizados. Si se computan esos intereses que hoy se esconden abajo de la línea, el resultado financiero sería un déficit cercano a 4,3% del PBI en 2025. Desde la salida del cepo el Tesoro paga tasas reales de dos dígitos: esa carga de intereses no desaparece con contabilidad creativa, se acumula como deuda".

Coincidió el analista financiero Christian Buteler, quien afirmó: "Los instrumentos de capitalización de intereses permiten mostrar un resultado financiero mejor al real. Estos han ido creciendo y su peso ya implica 4,5% del PBI".

Acerca de cómo la vuelta a los mercados complicará las cuentas hacia adelante, Lacunza sumó: "Los intereses de la deuda en dólares también son bajos (en 2025 apenas 3,26% anual del stock de deuda), por el bajo cupón de la reestructuración de 2020. Cuando se complete el reingreso al mercado voluntario de crédito internacional, los intereses serán mayores (por ejemplo, en la emisión local de diciembre el rendimiento fue 9,26%, puede presumirse inferior en el futuro, pero no 3%)".

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