Año nuevo, bono viejo: los jubilados cobran un refuerzo de $70.000 en enero y pierden poder adquisitivo

La pérdida de poder adquisitivo de un bono que no tiene cambios desde marzo de 2024 desvirtúa el sentido de favorecer a quienes perciben los haberes previsionales más bajos

Los jubilados que perciben el haber mínimo volverán a ser perjudicados en enero, ante la decisión confirmada del Gobierno de no aumentar el bono de refuerzo, que se mantiene en $70.000 desde marzo de 2024.

Así lo dispuso el Poder Ejecutivo mediante el decreto 918/2025, publicado hoy en el Boletín Oficial, en el que también figura la resolución 381/2025 de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), que fijó el haber mínimo jubilatorio de enero en $349.299,32, al aplicarse el ajuste por inflación del 2,47%.

Pero ese incremento no será el que percibirán los jubilados que reciben el haber mínimo en cuanto a su ingreso efectivo (jubilación más bono) que pasará de los $410.879,59 de diciembre a $419.299,32 en enero de 2026, con un aumento del 2,05%, no solo inferior a la inflación sino también respecto al resto de la escala previsional.

 

Sin aumentos por 23 meses


En marzo del 2024 se resolvió aumentar el bono de $55.000 a $70.000 y, desde entonces, el refuerzo se mantiene sin modificaciones por 23 meses y, por lo que se desprende del proyecto de Presupuesto que podría sancionarse este viernes, tampoco en los once meses restantes del año próximo.

La falta de actualización implica una pérdida del poder adquisitivo de aquellos que perciben los haberes mínimos, debido a la inflación acumulada en ese lapso, al punto que el bono pasó de representar el 34,24% del ingreso total en marzo del año pasado al 16,69% en enero.

 

Compensación por la movilidad anterior

 

De acuerdo con la explicación oficial, el bono se aplica “a modo de compensación por los efectos adversos ocasionados por la aplicación de la Ley N° 27.609 en los haberes previsionales de los adultos mayores de menores ingresos”, en referencia a la movilidad establecida en 2021 por el Gobierno del expresidente Alberto Fernández.

El Gobierno criticó oportunamente esa ley, por entender que la fórmula de movilidad del Gobierno anterior “presentaba graves y serios inconvenientes, en tanto no resguardaba el riesgo inflacionario que afectaba los beneficios de los adultos mayores, puesto que no contemplaba la variación de los precios y presentaba un gran desfasaje entre la evolución de las variables económicas y su traslado a los haberes, entre otras cuestiones”.

Pese a la referencia a que la ley anterior “no contemplaba la variación de precios”, el bono se mantiene sin cambios desde marzo del año pasado, con una inflación acumulada desde entonces hasta noviembre de este año del 104%, que llegaría al 108,2% en diciembre y a cerca del 112,2% en enero, si los índices de esos dos meses se ubican en torno a las proyecciones del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) recopilado por el Banco Central.

 

De cuánto debería ser el bono y cuánto pierden los jubilados

 

La brecha de 0,42 punto porcentual entre el 2,47% de aumento que tendrán las jubilaciones más altas y el 2,05% correspondiente a la mínima (bono incluido), es mucho más amplia si se considera todo el período iniciado en marzo de 2024, mes en el que se aumentó en bono de $55.000 a $70.000.

Desde entonces, al comenzar a aplicarse la nueva modalidad de aumento por la inflación, más el ajuste del 27,18% establecido por única vez en marzo a modo de compensación por parte de lo perdido en el inicio de 2024, las jubilaciones tendrán hasta enero un aumento general del 159,81%, respecto de los $134.446 del inicio de la serie.

La suma de jubilación mínima y bono registrará un alza del 105,09%, es decir, 54,72 puntos porcentuales menos, o bien un rezago del 26,68%.

 

Para superar ese desfase, el Poder Ejecutivo tendría que ajustar el bono en $111.867, con lo que lo elevaría a un monto de $181.867.

De esa manera, la jubilación mínima más el bono no sería de $419.299,32 en enero, sino de $ 531,166,32.

 

Qué se espera para 2026

 

Ese desfase entre la jubilación mínima y el resto de los haberes previsionales no se corregirá en 2026 sino que hasta podría profundizarse, ya que el bono se mantendrá sin cambios en los doce meses del año, en los que se prevé una inflación del 10,1% promedio o 14,3% entre puntas, según el proyecto de ley de Presupuesto.

 

En base a ese supuesto -que no es compartido por la mayoría de economistas y consultores, que esperan un alza mayor de precios minoristas- “el ajuste de haberes por movilidad en 2026 arrojaría una variación promedio del orden del 16,7%, la que, contrastada con la inflación proyectada (de 14,3%), resultaría en una mejora en términos reales de 2,2% para los haberes sin bonos”, proyectó la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).

La buena noticia para los jubilados que cobran haberes superiores a los mínimos contrasta con la realidad que le espera a este último grupo, ya que para ellos se espera “una desmejora de 0,6%” en términos reales".

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