INFORME ESPECIAL

Boom del crédito: creció 56%, pero con tasas que multiplican la inflación y llegan hasta 240%

el acceso al financiamiento se da a tasas históricamente altas, con CFT que superan el 200%, mayor morosidad y un fuerte avance de fintech y billeteras digitales.

Con un crecimiento real interanual del 56%, el crédito fue uno de los pocos rubros económicos que se expandió con fuerza en este 2025. La cifra se desprende de un reciente informe realizado por la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA), donde además se detalló que el 25% del monto prestado corresponde a tarjetas de crédito y otro 23% a préstamos personales.

Uno de los elementos que está detrás de este fenómeno parece ser la combinación de la caída salarial y la contracción del consumo interno experimentado en el año (de 5% y 11,8%, respectivamente, de acuerdo con el Mirador de la Actualidad, el Trabajo y la Economía, de la Universidad Nacional de Rosario), lo que ha llevado a que, ante la urgencia por mantener los suministros en una pyme o los gastos corrientes en un hogar, 11,1 millones de argentinos no tengan otra alternativa que recurrir al endeudamiento, aún cuando su costo se ubique actualmente en uno de sus picos históricos.

Opciones y tasas de interés

De acuerdo con los datos del Banco Central, la Tasa Nominal Anual (TNA) promedio fue del 57,19% para los adelantos de cuenta corriente a las empresas, del 78,10% para los préstamos personales y del 91,93% para las tarjetas de crédito, mientras que las billeteras virtuales están solicitando tasas de hasta el 97%. 

Por supuesto, a esos montos deben sumarse lo generado por el interés compuesto exhibido en la Tasa Efectiva Anual (TEA), que lleva la tasa al 77,09% para los descubiertos, al 113% para los prestamos personales y al 142,6% para las tarjetas, así como también los gastos administrativos que cada entidad financiera cobra y los impuestos nacionales incluidos en la financiación.

De esta forma la pyme o el individuo que solicite estos préstamos deberá abonar, en realidad, cerca de un 130% de interés para los rojos o descubiertos de cuenta corriente, un 140% en el caso de los préstamos personales y un 180% si se trata de los créditos que se abonen solo el pago mínimo de la tarjeta de crédito o incluso más de un 200% por pedir un préstamo en una billetera virtual. 

 

Las tasas que informa el BCRA, ampliamente superadas por otras opciones de financimiento 
Las tasas que informa el BCRA, ampliamente superadas por otras opciones de financimiento 

Todo ello frente a una inflación interanual que, de acuerdo con lo informado por el INDEC, arrojó en noviembre un 31,4% interanual.

Resulta así evidente que el endeudamiento no parece ser una alternativa útil en los tiempos que corren, pero el contexto está empujando a las empresas y a las familias a recurrir a esta opción como último recurso. En el caso de contar con cuenta corriente, lo ideal es usar el saldo que el banco permite para abonar todos los compromisos o solicitar un préstamo personal.

Las alternativas más prácticas y sencillas, en cambio, como lo son abonar el mínimo de la tarjeta o solicitar un préstamo en una billetera virtual, son también las que más dificultades y costo presentan al momento de la devolución.

Fintech y tarjetas de crédito

 

Sucede que, por la facilidad de su solicitud y las bajas barreras de acceso que presentan, las alternativas de préstamos que más crecieron en los últimos tiempos son las provenientes de las fintech y de las billeteras digitales, junto con las tarjetas de los supermercados. En estos casos, si el registro previo de cumplimiento de la persona es desconocido, la CFT puede alcanzar el 240% para 12 meses.

Por su parte, en el caso de la tarjeta de crédito, al mayor costo en la tasa de interés su suma el hecho de que el saldo restante del pago mínimo se incorporara en la próxima factura, con lo cual se limita y reduce el crédito disponible. 

De este modo, la tarjeta tendrá cada vez menos espacio para el consumo que se realiza sin el pago de intereses: si en un principio el pago mínimo representa el 25% y deja liberado un 75% para el futuro consumo mensual, con el sostenimiento de este tipo de pago, al cabo de seis meses solo quedará disponible el 25% del crédito de la tarjeta para usar en nuevas compras.

Por eso, muchos los analistas financieros recomiendan tomar un préstamo personal para pagar el saldo total de la tarjeta, de forma tal de abonar un menor costo de interés y tener liberado el crédito total del plástico para los próximos consumos. Aún así, la tarjeta puede resultar conveniente para aquellos a los que el comercio le ofrezca un pago de su consumo en varias cuotas. En ese caso, el costo de financiamiento puede ser incluso más competitivo que el de un préstamo personal, ya que las 24 cuotas están teniendo actualmente un CFT anual del 103%.

Perspectivas futuras

El especialista Alberto Teszkiewicz planteó tres escenarios futuros de tasa:

  • Optimista, supeditado a que continúe un escenario de estabilidad cambiaria y política, con tasas para personas de entre el 35% y el 60%
  • Mantenimiento de la inflación en los niveles actuales; es decir, entre el 25% y 30% anual, con un riesgo país aumentando a 1.200/1.500 puntos, donde "podemos esperar tasas de entre el 60% y el 80% para las personas y de entre el 40% y el 55% para las empresas"
  • Complejo, con la inflación ubicándose en un rango de entre el 40% y el 50% anual y un riesgo país superior a los 1.800 puntos, donde "se pueden esperar tasas de entre el 90% y el 120% para las personas y de entre el 60% y el 90% para las empresas".

Claudio Caprarulo, director de la consultora Analytica, señaló ante BAE Negocios que después de las elecciones "empezó un proceso de normalización de las tasas de interés", dando cuenta de una reducción de las solicitadas por los adelantos en cuenta corriente y, en menor medida, de los préstamos personales, y añadió: "No esperamos fuertes cambios hacia adelante, entre otras cosas porque el nuevo programa monetario y cambiario declara tener entre sus herramientas el sostenimiento de una política monetaria contractiva".

Suba de la deuda y de los deudores

La combinación de crisis económica y auge de préstamos tiene como otro de sus correlatos la mora deudora. De acuerdo con los últimos informes financieros del Banco Central, la mora entre las familias que accedieron a préstamos personales y tarjetas llegó al 8,2% promedio, lo que representa el nivel más elevado de retrasos en los últimos quince años, mientras que la irregularidad total de la cartera de los proveedores no financieros de crédito (fundamentalmente billeteras digitales) se ubicó en julio en el 16,2%, con un aumento de 7,6 puntos porcentuales desde enero. Por su parte, la cantidad de deudores "digitales" continuó creciendo y logró superar los 6,2 millones en julio; es decir, un 12% más que en enero.

 En este sentido, Teszkiewicz remarcó que representa un un factor de riesgo: "Si no se modera el aumento de la morosidad registrado en los últimos meses, los dadores de crédito buscarán compensarlo con un aumento de tasas".

Por el momento, de todas formas, el auge del crédito esta beneficiando a las empresas prestadoras de fintech. Según la información proporcionada por propio Banco Central, desde marzo se sumaron 27 prestadores, totalizando en la actualidad 542 empresas fintech.

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