Cavallo encendió las alarmas por el dólar "atrasado" y las tasas altas: qué le reclama al Gobierno

Cavallo volvió a cuestionar al Gobierno por el atraso cambiario, las tasas altas y la falta de definiciones del programa económico

En una publicación reciente en su blog personal, el exministro de Economía Domingo Cavallo volvió a encender las alarmas sobre tres frentes que, según advierte, el Gobierno no está encara con la urgencia necesaria: el dólar atrasado, las tasas de interés desbordadas y la indefinición del programa económico.

El clima de alivio que había traído el apoyo público de Donald Trump y Scott Bessent a Javier Milei, sumado al triunfo oficialista del 26 de octubre, alcanzó para calmar a los mercados financieros: se desplomaron la expectativa de devaluación y el riesgo país. Pero ese respiro no llegó al resto de la economía, donde Cavallo señaló que continúan, e incluso se profundizan, las tensiones sobre el mercado interno, los costos financieros y la actividad.

 

Un programa económico que todavía no cierra

Cavallo planteó que, más allá de las reformas estructurales en debate, como la laboral, impositiva y los incentivos a grandes inversiones del RIGI, el verdadero termómetro de la reactivación y de la inflación está en la política monetaria y cambiaria. El exministro subrayó que la represión financiera y el atraso cambiario traban la recuperación y reclamó reglas claras que permitan que las tasas reales y el tipo de cambio respondan al equilibrio entre ahorro e inversión, no a intervenciones erráticas.

Según su análisis, las altísimas tasas reales del tercer trimestre golpearon a familias, empresas y bancos. “Hay indicios claros de que las altas tasas reales de interés del tercer trimestre del año causaron un daño importante a deudores bancarios y a entidades financieras. Esto se refleja en el aumento de los impagos tanto de familias como de empresas y en el quebranto registrado por los bancos en sus balances”, aseguró el exministro. 

A eso sumó un efecto “menos conocido”: el de las tasas elevadas que alimentan la inflación al encarecer el financiamiento y generar inercia de precios y recordó un punto clave: mientras el riesgo país siga en niveles elevados, será imposible que bajen las tasas en pesos y en dólares.

Cavallo advirtió que el tipo de cambio real está lejos del equilibrio. Para sostener un peso sobrevaluado, dijo, se mantuvieron restricciones al movimiento de capitales y tasas altísimas, con los efectos previsibles: más turismo al exterior, más importaciones y más dudas sobre lo que ocurrirá cuando se elimine el cepo para personas jurídicas.

El exfuncionario consideró que “sería muy bueno que decisiones sobre el carácter del peso y del dólar como monedas que requieren decisiones legislativas (por ejemplo, la convertibilidad del peso y el curso legal para el dólar) se sancionen en forma simultánea con el presupuesto para 2026, porque de esa forma quedaría definido un plan de estabilización con chances de éxito pleno antes de la elección de 2027”.

Reservas: la pieza que falta

El exministro coincidió con el propio staff del FMI al asegurar que el Banco Central debería anunciar y ejecutar un programa consistente de acumulación de reservas para bajar el riesgo país y, con él, las tasas. Afirmó que las señales del Gobierno son confusas y que postergar esa decisión solo prolonga el atraso cambiario y las tensiones financieras.

Cavallo insistió en avanzar hacia un esquema bimonetario pleno, como sucede en Uruguay, Perú o Paraguay, que permita levantar el cepo de inmediato, comprar reservas y blindar por ley la libertad de capitales. Para él, con ese combo el dólar buscaría su nivel de equilibrio, las tasas caerían y la inflación podría bajar de forma sostenida antes de 2027, siempre con apoyo del FMI y del Tesoro de EE.UU.

 

 

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