Con el dólar barato, los extranjeros vuelven a enviar dinero a sus países: el ejemplo de las remesas al Paraguay
La paridad cambiaria y las menores restricciones para el uso de moneda extranjera facilitaron un cambio en la tendencia de las remesas que los residentes paraguayos en la Argentina giran habitualmente a su país, aunque aún están lejos de los niveles previos a la implantación del cepo
Las remesas que extranjeros residentes en la Argentina envían a sus países de origen son una práctica habitual que durante décadas llevaron adelante muchos habitantes provenientes de naciones limítrofes, pero el monto y la cantidad de esos giros tuvieron bruscas oscilaciones, tanto por las sucesivas restricciones en el mercado de cambios, como por la paridad cambiaria y el poder adquisitivo.
El caso de las remesas que centenares de miles de paraguayos que viven en la Argentina (más de 522 mil, según el censo nacional de 2022) giran a su país es un fiel reflejo de esa situación y para comprobarlo no hay más que seguir con atención la evolución de esos envíos en los últimos años.
El segundo país
Históricamente, la Argentina fue el segundo país por el monto de las remesas enviadas al Paraguay, detrás de España y superando incluso a otras naciones con una importante presencia de paraguayos (Brasil) o con un poder adquisitivo y disponibilidad de dólares mayor a la de estas latitudes (Estados Unidos).
Esa situación quedó reflejada en las estadísticas de las remesas detalladas por el Banco Central del Paraguay, que en 2017 tuvo a la Argentina como el segundo país de origen con USD 133,1 millones, sólo superado por los USD 275,1 millones provenientes de España y relegando al tercer lugar a Estados Unidos (USD 98,6 millones) y al cuarto a Brasil (USD 15,9 millones).
Con un total de recursos recibidos de USD 586,7 millones, el 22,7% de las remesas al Paraguay tuvieron su origen en la Argentina.
La crisis de 2018El segundo trimestre de 2018 marcó un punto de inflexión en esos giros, en consonancia con la devaluación del peso en la Argentina, el aumento de las tasas de interés y la aceleración de la inflación, que restringió notoriamente la capacidad económica de los residentes paraguayos y, en consecuencia, sus posibilidades para enviar dinero a sus familias.
Eso quedó reflejado en la evolución mensual de las remesas, mayores a los 10 millones de dólares en los primeros cinco meses de ese año y que, a partir de junio, acusaron una caída del 30,5%.
El impacto quedó plasmado en una caída anual del 16,9% y una participación que bajó al 19,4% del total, aunque aun en esas condiciones la Argentina mantuvo su segunda posición como país de origen.
El cepo y despuésEl derrumbe de las remesas se comenzó a patentizar en 2019, en especial en el último cuatrimestre, y en este caso también la causa estuvo íntimamente vinculada a cuestiones económicas de la Argentina, como ser la implantación de las restricciones cambiarias conocidas popularmente como “cepo”.
Los USD 68,8 millones de las remesas argentinas en todo el año significaron una caída del 37,7% respecto de 2018 y del 48,3% en relación con el nivel de 2017, suficientes para relegar a la Argentina al tercer puesto, al ser superado por Estados Unidos.
Pero el derrumbe no se detuvo y, por el contrario, se profundizó en 2020, con la particularidad de un abril marcado por el inicio de la pandemia de coronavirus y un monto de apenas 807.000 dólares, el único registro menor al millón desde 2014, cuando regía el cepo en su versión anterior.
Fue así que las remesas de todo 2020 cayeron a USD 37,2 millones, las de 2021 a USD 31,4 millones y las de 2022 a USD 25,4 millones, un monto que cinco años antes se remitía en un bimestre. Ese año, la participación argentina en el total de remesas se redujo al 5,15%.
En 2023 hubo un repunte en las remesas que revirtió la tendencia de cinco años de caídas consecutivas, al cerrar con USD 36,9 millones.
Apreciación cambiariaLa apreciación del tipo de cambio operó en 2024 en favor de un aumento de las remesas al Paraguay mayor a la del año anterior: en ocho meses (últimos registros oficiales) ya se completaron USD 33,4 millones, el monto más alto para un período similar desde 2019, precisamente antes del inicio del cepo.
Pero, además, la evolución mensual deja en evidencia un incremento que llevó a las remesas de agosto al nivel más alto desde diciembre de 2018, con USD 7,2 millones.
Las proyecciones para todo 2024, en tanto se confirme la tendencia creciente de las remesas, permiten anticipar un nivel cercano a los USD 68,8 millones de 2019. Y abren interrogantes sobre qué podría pasar en 2025 y los años siguientes, en la medida que la cotización del dólar se mantenga en niveles similares a los actuales y, además, se levanten definitivamente las restricciones cambiarias.
- Com.Ven.Var. %

