Perjuicio a la producción

Con un dólar cerca de $1.000, el debate por los impuestos distorsivos vuelve a la agenda

Idesa planteó que un dólar próximo al piso de la banda cambiaria es positivo para atenuar la inflación, pero también genera problemas de competitividad para la producción local. El peso de los tributos distorsivos en las tres jurisdicciones

El quinto día hábil de vigencia del nuevo régimen cambiario dejó en evidencia que la cotización del dólar tiende a aproximarse al piso de la banda de $1.000 en vez de acercarse al techo de $1.400, una circunstancia que si bien presenta aspectos positivos para el Gobierno en su propósito de reducir la tasa de inflación, a su vez genera inconvenientes en la competitividad, dejando a la producción local en desventaja frente a los productos importados.

Esa realidad actualiza uno de los debates no resueltos de la economía argentina, como es el de la estructura impositiva en los tres niveles (nacional, provincial y municipal), con un sesgo que la mayoría de los tributaristas considera distorsivo, en tanto perjudica a la producción y la competitividad, ya que afecta en mayor medida a los bienes transables locales que a los provenientes de otros países.

Así lo planteó el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) en un análisis en el que puso de relieve que la suma de los impuestos y tasas distorsivas de las tres jurisdicciones representan el equivalente al 8% del PBI o el 30% de la recaudación consolidada, un nivel que torna muy difícil su eliminación si es que se pretende afianzar el superávit fiscal, uno de los postulados principales del presidente Javier Milei.

 

Otra vez el “súper IVA”

 

Ante la dificultad de su eliminación, la entidad insistió con la adopción de un “súper IVA” que sustituya a los impuestos distorsivos como Ingresos Brutos, Sellos y tasas municipales, de manera de “mejorar la competitividad sin perder recaudación”.

“Por esta vía se lograría, por un lado, dejar de ‘exportar impuestos’ y, por el otro, que la producción nacional deje de soportar una carga impositiva superior a la que se aplica a los mismos productos importados”, explicó.

Para el instituto dirigido por Jorge Colina, el dólar más cerca del piso que del techo de la banda cambiaria es “una buena noticia” por su menor impacto inflacionario, “pero desde el punto de vista de la producción nacional, a este nivel de tipo de cambio se intensifican los problemas de competitividad”.

“Por un lado, las entidades empresarias piden bajar la presión impositiva para mejorar la competitividad”, indicó IDESA, pero por el otro “el gobierno plantea que el espacio para bajar impuestos sin comprometer el equilibrio fiscal es muy acotado. En una perspectiva de corto plazo las posiciones son irreconciliables”, planteó.

El peso de los impuestos distorsivos

En base a datos del Ministerio de Economía de 2024, a nivel nacional, el impuesto al cheque recaudó 1,6% del PBI y los derechos de exportación un 1%; en la órbita provincial, Ingresos Brutos y Sellos representaron 4,2% y 0,4%, respectivamente, en tanto en los municipios la tasa de industria y comercio recaudó 0,8% del producto.

Con ese peso en la recaudación, para IDESA “no hay posibilidades de eliminar o reducir estos impuestos distorsivos sin volver a caer en déficit fiscal”, pero al mismo tiempo señaló que “estos impuestos son letales para la competitividad”.

 

El peso de los impuestos distorsivos en la recaudación 
El peso de los impuestos distorsivos en la recaudación 

Al respecto, destacó que “en el caso de un producto exportado, el IVA puede ser identificado y reembolsado al productor de manera que el precio del producto en el mercado externo no lo incluya”, pero otros tributos como  los del Cheque, Ingresos Brutos, Sellos y tasas municipales “quedan metidos en los costos de producción; no pueden ser identificados, por lo tanto, tampoco reembolsados”.

Asimismo advirtió que “el IVA grava con la misma intensidad al bien nacional como al importado. Pero un producto importado, paga menos cheque, ingresos brutos, sellos y tasas municipales debido a que tiene menos etapas intermedias en la cadena de producción antes de llegar al consumidor final”, lo que genera una ventaja para los productos importados.

 

Proyectos en danza

 

A mediados de marzo, la Fundación Mediterránea elaboró un estudio sobre la posible adopción del señalado “súper IVA”, destinado a reemplazar a los señalados tributos distorsivos, pero el ministro de Economía, Luis Caputo,  indicó que esa posibilidad no estaba en análisis dentro del Gobierno.

Los intentos por reemplazar Ingresos Brutos se remontan a por lo menos tres décadas atrás, en atención al perjuicio que genera el denominado “efecto cascada” por cobrarse en todas las etapas de producción y comercialización, sin posibilidad de deducciones de etapas previas.

El principal obstáculo para prescindir de Ingresos Brutos es el de su importancia en las finanzas provinciales, al punto que es el principal recurso impositivo propio sin excepción en los 24 distritos.

 

Esta nota habla de: