Cuánto aumentarían los combustibles si se aplicasen los ajustes impositivos pendientes
El proceso de actualización de la carga impositiva en los combustibles está en su etapa final y podría completarse en el curso de este año.
Cada fin de mes, una noticia despierta la atención de automovilistas y transportistas, pero también de los dueños de estaciones de servicio, tributaristas y economistas, que buscan en el Boletín Oficial el decreto que establece los incrementos en los impuestos a los Combustibles, o bien la postergación de su actualización.
El interés varía según el rol de cada uno, ya que de ese decreto depende el precio que se deberá pagar al día siguiente por el litro de naftas o de gasoil, la adecuación de los valores de venta, el impacto en la recaudación impositiva y la suerte de un resultado fiscal jaqueado por la caída real de los ingresos tributarios.
Cómo impactarían
En el impacto en los precios que tienen los impuestos a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC) debe tenerse en cuenta que hay ajustes pendientes de aplicación, por lo que subsisten las dudas sobre cuál sería el precio de las naftas y el gasoil en caso de completarse la actualización.
Al respecto, el presidente de la Fundación Apertura, Cristian Bergmann, señaló al portal especializado Surtidores que si el Gobierno decidiera trasladar toda la actualización pendiente, el impacto sería diferente según el tipo de combustible.
En ese sentido, Bergmann precisó que en las naftas restaría un ajuste cercano al 3,6%, en tanto en el gasoil el incremento rondaría el 1%.
Los porcentajes dejan en evidencia que gran parte de las actualizaciones ya fueron llevadas a cabo y que lo que resta podría completarse en el curso de 2026, mucho más teniendo en cuenta el impacto negativo que podrían causar aumentos desmedidos en un 2027 signado por las elecciones presidenciales.
Impuestos diferentes
Todas estas preocupaciones derivan de unos impuestos anómalos, ya que sus alícuotas no son un porcentaje sino una suma fija que se debe ajustar según la inflación, aunque no siempre se lo hizo de la misma manera.
Desde 1991, la ley 23.966 dispone que esos ajustes deberán realizarse con periodicidad trimestral en enero, abril, julio y octubre de cada año, en base a la inflación de los últimos tres meses informada por el Indec.
Pero en 2021, el entonces presidente Alberto Fernández interrumpió esas actualizaciones, en un intento de atenuar el impacto de la carga impositiva en los precios de los combustibles y en la inflación en general.
Qué hizo Milei
Al asumir el presidente Javier Milei buscó revertir una situación generada por dos años de ajustes pendientes, con una inflación acumulada del orden del 350%, esta vez no con las actualizaciones trimestrales de la ley sino con correcciones mensuales.
Si bien actualizó gran parte de esos ajustes, en mayo de 2024 comenzó a ralentizarlos, atento a la incidencia que la carga impositiva pasaba a tener en los precios de las naftas y el gasoil, aunque al mismo tiempo procuraba no volver a acumular incrementos pendientes para evitar un impacto negativo en la recaudación impositiva.
Esa estrategia de ajuste continúa este año, con la salvedad de las suspensiones en abril y junio, en medio de la crisis internacional por el alza de la cotización del petróleo.
Cuando restan los ajustes de los últimos cinco meses del año, con una inflación que muestra signos de desaceleración y la posibilidad de una baja en el precio del petróleo, es altamente probable que el proceso de actualización de los aumentos pendientes finalice en el corto plazo, en particular en el caso del gasoil.
- Com.Ven.Var. %


