Domecq: "En el campeonato de la competitividad, Argentina está peleando el descenso"
La falta de avances en una serie de reformas reclamadas por el empresariado impide que el país gane posiciones en materia de competitividad
La Argentina es uno de los países más relegados en materia de competitividad, a pesar de las mejoras logradas en materia de finanzas públicas y reducción del gasto del Estado, ya que aún quedan pendientes una serie de reformas en lo impositivo, lo laboral y lo institucional.
Así lo señaló el presidente de la consultora Invecq, Esteban Domecq, en el marco del 61° Coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), en una exposición en la que aseguró que “si fuese un campeonato de fútbol, Argentina no pelea el campeonato (de competitividad), no pelea en mitad de tabla, pelea el descenso o por el fondo”.
“La Argentina está bien parada en algunos factores como innovación, recursos y nuevas tecnologías, pero los grades detractores de la competitividad vienen por el lado de la estabilidad macro, el bloque impositivo, la legislación laboral y las instituciones”, enumeró Domecq en su exposición ante un millar de asistentes en el hotel Sheraton de Mar del Plata.
Si bien destacó la existencia de “avances”, hizo hincapié en los “retrocesos” en áreas como “infraestructura y obra pública, capital humano, educación y financiamiento”.
“Los empresarios llevan piedras en su mochila que son cada uno de estos factores, algunas más grandes que otras, en la sumatoria terminan siendo muy pesadas”, indicó.
Logística y burocracia
Entre esas “mochilas”, Domecq remarcó la importancia del costo logístico, con una incidencia preocupante sobre el precio final de la mercadería transportada, consistente en falta de infraestructura, problemas aduaneros, trámites, conectividad e interrupciones, una sumatoria que determinó que “en el ranking de rendimiento logístico, Argentina está 73° entre 139 países”.
“La burocracia es otra piedra”, puntualizó, en referencia al “costo de los trámites y las regulaciones”, a lo que debe añadirse un sistema financiero y de capitalización bursátil “reducido y poco profundo”.
Dentro de las empresas, “hay luces y sombras”, admitió, en referencia a la “gestión eficiente de costos y productividad, capacidad de innovación, gestión del cambio y digitalización, vocación competitiva e inversión en capital humano”.
“Todo esto hace a la definición bidimensional de calidad y costo; claramente, en el marcador de la competitividad Argentina arranca en desventaja”, lamentó.
“Un partido largo”
En una nueva analogía con las competencias deportivas, Domecq advirtió que las mejoras en materia de competitividad forman parte de “un partido largo” y que para tener posibilidades de victoria se debe “articular la macro con la micro (economía), calibrar velocidades de este proceso de estabilización, reformas desregulatorias y estructurales, integración y apertura de la economía”.
“En este caso, el orden de los factores sí altera el producto, hay todo un tema en cómo se articula este proceso”, aseguró.
Para finalizar, instó a los empresarios a “dar vuelta este partido”: “Dame estabilidad macro, dame el diagnóstico de las reformas, dame políticas a largo plazo y salgamos a jugar. Este partido se puede dar vuelta, depende de todos”.
- Com.Ven.Var. %

