Economía endureció el ajuste y consiguió margen para cumplir la meta fiscal

En diciembre deberá hacer un esfuerzo extra con más ajuste del gasto, que en noviembre tuvo su mes de mayor recorte en el año

El Gobierno apretó más fuerte el freno sobre el gasto primario y logró un nuevo superávit fiscal durante noviembre. De esa forma, en lo que va del año, redondeó un positivo de 1,7% del PBI, lo que le deja margen para cierto déficit durante diciembre, mes que suele complicar las cuentas. 

De hecho, deberá achicar gastos respectos al mismo mes del 2024 para terminar el año con el 1,6% del PBI autoexigido. Aflojada el ancla cambiaria, y con la búsqueda de aflojar impuestos a sectores de altos ingresos, el Gobierno precisa acentuar el ajuste fiscal.

Lo explicó un informe de PxQ: "Indexar el tipo de cambio nominal a la inflación pasada tiene como ventaja que frena el deterioro del frente externo, pero como desventaja que puede perpetuar la inflación en los niveles actuales, salvo que la política fiscal exacerbe el ajuste". 

"Ante la pérdida del ancla cambiaria (el tipo de cambio ya no correrá por debajo de la inflación, sino a su ritmo), el ancla fiscal deberá incrementar su rol y, con esto, impondrá serios desafíos en materia de actividad e, incluso, políticos: el 2026 empieza con la necesidad de incrementar el ajuste fiscal en casi 1 punto del PBI debido a la reducción de impuestos contenida en el proyecto de reforma laboral", detallaron.

Antes de eso, en diciembre el Gobierno ya deberá apelar a la motosierra para cumplir el objetivo fiscal que el ministro de Economía, Luis Caputo, hizo público en abril, en el marco del acuerdo con el FMI y la salida del cepo cambiario para las personas. Lo ubicó en ese momento en un target de 1,6% del PBI para el resultado primario.

Con el ajuste de noviembre, que representó la mayor caída interanual del gasto público en lo que va del 2025, llegó a 1,7%. Como el pago del aguinaldo en jubilaciones y salarios públicos suele complicar las cuentas en diciembre, vale esperar que baje hasta el 1,6%, si es que el Gobierno ajusta lo suficiente.

Desde el Grupo SBS proyectaron: "Habrá que ver qué tanto afecta al resultado fiscal la estacionalidad adversa de diciembre, aunque creemos que el colchón de los primeros 11 meses permitirá cumplir la meta de 1,6 puntos del PBI para 2025". 

Desde el Iaraf hicieron números: "Resulta interesante realizar una proyección del gasto primario requerido en el último mes del año, a fin de cerrar 2025 en línea con la meta establecida en el último Staff Report del FMI, que prevé un superávit primario del 1,6% del PBI. Para la elaboración de la proyección, se tiene en cuenta que en diciembre se registran los ingresos extraordinarios por la privatización de las represas del Comahue por USD685 millones".

Además, agregaron: "De los números surge que el gasto primario tendría que ser equivalente al 1,6% del PBI durante este mes de diciembre. Es decir, debería bajar 0,3 puntos porcentuales del PBI respecto al mismo mes del año 2024. Por su parte, el gasto primario anual de 2025 debería ser de 14,1% del PBI, lo cual implicaría un descenso de 0,9 puntos del PBI respecto del nivel de 15% del PBI registrado en 2024". 

Y sentenciaron: "En el acumulado a noviembre el descenso ya fue del orden de 0,6 puntos del PBI. Además, teniendo en cuenta la clasificación previa entre gasto indexado y no indexado por inflación, debido a la naturaleza del gasto indexado, el gasto no indexado debería soportar toda la reducción necesaria y tendría que ser del orden del 15% interanual".

En lo que va del año, mientras que los ingresos tributarios que más cayeron fueron las retenciones al agro, el impuesto PAIS y bienes personales, tres impuestos dirigidos a sectores de altos ingresos, por el lado del gasto los mayores recortes se observaron en las asignaciones familiares, con una baja del 4,2% real. 

En los subsidios al transporte, un 7%; en los salarios públicos, un 7,3%; en las transferencias a universidades, un 8,4%; en la obra pública, un 15,1%; en programas sociales, un 30,7%; en subsidios energéticos, un 40,5% (este recorte, por cierto, es progresivo); y en subsidios a otras funciones, que incluye a ciertos fondos públicos y empresas del Estado, un 65,5%.

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