El acuerdo favorce las exportaciones para el agro y genera desafíos para la industria
El acuerdo abre un mercado clave para el agro argentino mientras la industria advierte por las reformas estructurales
El acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur que se firmó el fin de semana comienza a despejar la posibilidad de fortalecer el comercio entre las dos zonas, aunque plantea escenarios distintos para los sectores económico locales.
El pacto abre para la región la posibilidad de mejorar la inserción en la UE, un mercado que es la tercera economía del mundo, detrás de Estados Unidos y China; que concentra el 18% del producto global y cuenta con un mercado interno de 450 millones de consumidores con alto poder adquisitivo.
Además, es el segundo importador mundial de bienes y un actor central en el comercio agroindustrial, con compras externas que rondan los USD 220.000 millones anuales. El presidente Javier Milei impulsa un rápido tratamiento parlamentario.
En ese contexto se implantas las expectativas positivas especialmente para el sector agropecuario. Así lo afirmó Anastasia Daicich, directora ejecutiva de Qualy, quien destacó que se trata de "una firma atractiva que el sector viene impulsando desde hace tiempo", en referencia al acceso preferencial a un mercado de alto poder adquisitivo.
Según explicó Daicich a BAE Negocios, en esta etapa comienza a ponerse en marcha el acuerdo comercial conocido como ITA, mientras que aún resta avanzar en el entendimiento más amplio que incluye aspectos estructurales, inversiones y propiedad intelectual.
"Argentina necesita inversiones, y los sectores que están creciendo y motorizando la transición energética son intensivos en capital", remarcó.
Para el agro, el impacto del acuerdo es particularmente significativo. Entre los principales beneficios se encuentra la ampliación de la cuota de exportación de carne bovina, que alcanzará las 100.000 toneladas anuales, junto con reducciones arancelarias que mejoran la competitividad del sector agroindustrial, uno de los más dinámicos de la economía argentina.
"En el sector agroindustrial, el 84% de lo que se exporta a la Unión Europea accede con baja arancelaria, y otro 15% cuenta con mayores cuotas para ingresar al mercado europeo", detalló la ejecutiva de Qualy, al tiempo que resaltó el alto nivel de competitividad del complejo agroexportador local.
El panorama es distinto para la industria manufacturera, que observa el acuerdo con mayor cautela. "Países como Alemania y Francia son mucho más competitivos en términos industriales, por lo que el impacto no es homogéneo y requiere estrategias de adaptación", advirtió Daicich.
Los desafíos para la industria ante el acuerdo con la UE
Sobre ese punto, el presidente de la UIA, Martín Rapallini, planteó que el acuerdo "interpela a la Argentina hacia adentro. Su aprovechamiento real dependerá de nuestra capacidad para corregir las asimetrías estructurales que arrastramos desde hace tiempo".
Entre los principales obstáculos, el titular de la UIA mencionó la necesidad de modernizar el sistema laboral, la falta de financiamiento productivo de largo plazo, los elevados costos logísticos, las deficiencias en infraestructura y energía, y una brecha persistente en materia de capacitación y tecnología.
Según el dirigente empresario, estas limitaciones reducen la capacidad de la industria nacional para competir en igualdad de condiciones con los países europeos.
- Com.Ven.Var. %

