El modelo Milei apuesta a los dólares del agro y la energía, pero crece la alarma por el empleo industrial
Economistas advierten que el esquema basado en recursos naturales puede cerrar en divisas, pero no necesariamente en puestos de trabajo.
El modelo económico que comienza a consolidar el gobierno de Javier Milei se apoya en un supuesto central: que los sectores ligados a los recursos naturales -agro, minería, petróleo y gas- sean los encargados de generar los dólares necesarios para sostener la economía y financiar importaciones.
La lógica oficial es que, con un flujo robusto de divisas, el país podrá comprar en el exterior aquellos bienes que la industria local no produce con competitividad. Sin embargo, entre economistas y consultoras empieza a instalarse una preocupación que va más allá de la balanza de pagos: si ese esquema puede sostenerse desde el punto de vista del empleo.
Sectores que generan dólares, pero no tantos puestos de trabajo
El dilema es que los sectores que el Gobierno busca impulsar -en particular a través del RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones)- no tienen el mismo peso en generación de empleo que la industria tradicional.
Mientras la industria representa casi el 19% del empleo formal privado (segundo lugar detrás de comercio, con 20%), los rubros que se perfilan como "motores" del nuevo esquema productivo tienen una incidencia mucho menor.
En conjunto, minería, siderurgia e hidrocarburos explican menos del 7% del empleo registrado privado, mientras que el agro aporta un 5,1%.
La consultora LCG lo resume con una advertencia: "La pregunta clave se relacionaría con la capacidad de derrame de los pocos sectores productivos vigorosos hacia el resto, lo cual vemos poco probable".
Industria: casi 40 mil empleos menos en un año
Los datos oficiales refuerzan esa preocupación. Según cifras de enero difundidas por la Secretaría de Trabajo, la caída del empleo asalariado registrado fue especialmente fuerte en el sector industrial.
En la comparación interanual, la industria perdió 39.808 puestos, lo que implica una baja del 3,4%.
Dentro del sector, los rubros más golpeados fueron:
- Textiles, con una pérdida de 13.000 puestos
- Metalmecánica, con una caída de 9.900 empleos
En segundo lugar apareció comercio, con 13.143 empleos menos, equivalente a una baja del 1%.
Un nuevo mapa laboral: provincias ganadoras y perdedoras
Además del cambio en el perfil productivo, los economistas alertan por un fenómeno que ya empieza a hacerse visible: una Argentina partida en dos, con provincias beneficiadas por el boom energético y minero, y otras que pierden empleo de manera acelerada.
LCG graficó esa dinámica con un dato contundente: en los últimos 12 meses, Neuquén, Río Negro y San Juan sumaron 7.500 empleos registrados, mientras que el resto de las provincias acumuló una caída cercana a 100.000 puestos.
El crecimiento de esas provincias se vincula directamente al desarrollo de Vaca Muerta y al impulso de la minería metalífera.
Las provincias que más empleo perdieron
En enero de 2026, las mayores caídas interanuales en términos absolutos se registraron en:
Buenos Aires, con 23.300 puestos menos.
CABA, con una baja de 23.000.
Chubut, con 6.400 empleos menos.
Mendoza, con una pérdida de 6.300.
Santa Cruz, con 5.100.
Salta, con 5.000.
Las pocas que lograron crecer
En contrapartida, solo cuatro provincias lograron incrementar el empleo registrado en enero:
Río Negro, con 3.200 nuevos puestos.
Neuquén, con 3.000.
San Juan, con 1.300.
Santiago del Estero, con 500.
El riesgo político del "sesgo anti-empleo"
LCG sostiene que este fenómeno no debe interpretarse como un simple reordenamiento de la economía, sino como un posible foco de tensión política.
"El sesgo anti-empleo de este mix puede erosionar todavía más la legitimidad, y sin legitimidad, aumentar los riesgos políticos", advirtió la consultora.
El análisis apunta a que una economía que logra equilibrio externo pero destruye empleo formal en los grandes centros urbanos puede generar un problema de gobernabilidad, incluso si la macro se estabiliza.
CEPA: cinco provincias lograron mejorar el empleo durante la gestión Milei
Un informe de la consultora CEPA señala que, desde el inicio de la gestión Milei, solo cinco provincias lograron incrementar el nivel de empleo:
Río Negro, Corrientes, Chubut, Mendoza y Neuquén.
En cambio, un grupo amplio de provincias registró caídas de entre 0,01% y 5%, entre ellas:
Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, CABA, Entre Ríos, Salta, Tucumán y Misiones, entre otras.
Y el peor escenario se dio en aquellas que perdieron más de 5% de empleo:
La Rioja, Formosa, Santiago del Estero, Santa Cruz, San Luis y La Pampa.
En un contexto de reformas, ajuste fiscal y apuesta por inversiones estratégicas, el modelo económico libertario empieza a mostrar su cara más discutida: puede generar dólares, pero no necesariamente trabajo, al menos en el corto plazo.
El desafío para el Gobierno será demostrar que el crecimiento de sectores como energía y minería logra derramar sobre el resto de la economía antes de que la caída industrial termine por consolidar un deterioro social difícil de revertir.
- Com.Ven.Var. %

