Empezó el nuevo sistema de bandas cambiarias: cómo funciona
El 2026 llegó con un cambio para el dólar y debuta un nuevo sistema de bandas cambiarias que se ajustan por inflación
El Gobierno empieza el 2026 con un importante cambio en su política cambiaria: este viernes debuta un esquema de bandas de flotación que, a diferencia del anterior, comenzará a ajustarse de forma automática según la inflación.
La implementación llega en un contexto de tensión para las reservas y con compromisos financieros de peso en el corto plazo. El próximo 9 de enero vencen más de US$ 4.200 millones en pagos a bonistas privados, una cifra que vuelve a poner el foco sobre la disponibilidad de divisas y la capacidad del Banco Central para afrontar obligaciones sin generar sobresaltos en el mercado.
Desde el Ejecutivo aseguran que los compromisos serán cumplidos en tiempo y forma. Sin embargo, persisten las dudas sobre el origen de los dólares necesarios para cubrir al menos una parte significativa de esos vencimientos, especialmente en un escenario donde la acumulación de reservas continúa siendo uno de los puntos más débiles del programa económico.
A la par, el Banco Central planea intensificar la compra de divisas, una señal clave para el Fondo Monetario Internacional, que sigue de cerca la evolución de las reservas como uno de los ejes centrales del acuerdo vigente. La meta oficial es avanzar en un esquema de acumulación que permita fortalecer el frente externo y sostener el nuevo régimen cambiario.
El nuevo sistema establece que el piso y el techo del tipo de cambio se actualizarán mensualmente en función de la inflación registrada dos meses atrás. En esta primera etapa, el ajuste se realizará tomando como referencia el índice de precios de noviembre, que fue del 2,5%.
Mientras la cotización se mueva dentro de esos límites, el mercado opera con normalidad. Si el dólar supera el techo, el Banco Central debe intervenir con la venta de divisas para frenarlo.
En enero, el piso de la banda descenderá gradualmente de $914,78 a $894, mientras que el techo se moverá en sentido inverso, desde $1.529 hasta $1.563, aproximadamente.
Claves del nuevo esquema de bandasEl esquema busca introducir mayor previsibilidad en la dinámica del dólar oficial, aunque analistas advierten que su sostenibilidad dependerá en gran medida del ingreso de divisas. Sin un flujo constante de dólares —ya sea por exportaciones, financiamiento o compras del Banco Central—, el sistema podría enfrentar presiones crecientes.
Otro factor clave será la evolución de la inflación. Para evitar desbordes de precios, la autoridad monetaria mantendrá un nivel de tasas de interés que preserve el atractivo de las inversiones en pesos, al menos mientras la inflación local continúe por encima de la internacional. La estrategia apunta a desalentar la dolarización de carteras y sostener la demanda de activos en moneda local.
En paralelo, el mercado sigue atento a la capacidad del Banco Central para cumplir la meta de acumulación de reservas comprometida con el FMI, un objetivo que por ahora luce distante de las proyecciones iniciales.
Respecto a una eventual liberalización total del mercado cambiario, desde la autoridad monetaria señalaron que cualquier avance en ese sentido dependerá de señales concretas de fortalecimiento del equilibrio cambiario y de un acceso más fluido del Tesoro a los mercados internacionales. Hasta entonces, la flexibilización de las restricciones se mantendrá condicionada a la evolución de esas variables.
- Com.Ven.Var. %

