Respaldo con condiciones

Gobernadores apoyan la macro, pero presionan por pacto fiscal y obras

En AmCham, Frigerio, Cornejo y Weretilneck coincidieron en respaldar el rumbo económico, pero reclamaron bajar impuestos, revisar la coparticipación y reactivar la infraestructura.

En el escenario del AmCham Summit 2026, con atriles alineados y un auditorio atravesado por empresarios, legisladores y funcionarios, tres gobernadores cercanos a la Casa Rosada construyeron una posición común con matices: respaldo al orden macroeconómico, pero presión para abrir la agenda fiscal, revisar la coparticipación y reactivar obras públicas.

Rogelio Frigerio, Alfredo Cornejo y Alberto Weretilneck compartieron diagnóstico sobre el punto de partida -la necesidad de estabilidad-, aunque exhibieron diferencias sobre el camino. El panel, moderado por la periodista Sofía Terrile, funcionó como una síntesis de esa tensión: coincidencias en la superficie, divergencias en la estrategia.

Elogio a la macro, alerta en la micro

El respaldo al rumbo económico apareció sin ambigüedades. "No hay que cambiar el rumbo nacional de la macro", sostuvo Cornejo. Frigerio fue en la misma línea: "Necesitamos un gobierno nacional al que le vaya bien".

Ese apoyo convivió con una advertencia repetida: el impacto en la economía real. "Hay un gran impacto en la micro", reconoció una fuente provincial. La caída de la recaudación en el inicio del año y el freno al consumo aparecieron como señales compartidas, incluso entre los mandatarios más alineados.

Weretilneck lo planteó fuera del panel, antes de ingresar al salón: habló de "la caída del consumo" y señaló que "las provincias somos los más perjudicados" en la distribución de fondos. Esa mirada contrastó con el tono más alineado de sus pares, aunque no rompió el marco general de apoyo.

Pacto fiscal: consenso en el objetivo, diferencias en el timing

El reclamo por un nuevo acuerdo fiscal atravesó todo el debate, pero con intensidades distintas. Frigerio lo definió como urgente: "Es imperativo un nuevo acuerdo fiscal, hay que reflotar la idea del 2017".

Cornejo respaldó esa posición y apuntó al núcleo del sistema tributario: "Ingresos brutos es un impuesto distorsivo". A la vez, vinculó esa discusión con la coparticipación y cuestionó sus efectos. "Lo que se buscó en coparticipación no ha contribuido a ese equilibrio", afirmó, y advirtió que el esquema actual puede desalentar el desarrollo privado.

Weretilneck marcó el principal contraste. "Hoy la posibilidad de un nuevo acuerdo fiscal no la veo en términos reales y concretos", sostuvo. En su lugar, propuso una lógica descentralizada: acuerdos regionales o estrategias propias de cada provincia para atraer inversiones.

La diferencia no fue menor. Mientras Frigerio y Cornejo plantearon una reforma coordinada en el Congreso, el rionegrino describió un escenario de competencia fiscal en marcha.

Menos impuestos, más coordinación

Pese a esas diferencias, hubo un punto de convergencia: la necesidad de reducir la carga impositiva. Frigerio pidió eliminar tributos "extorsivos" en todos los niveles del Estado. También reclamó que la Nación avance sobre el impuesto al cheque y las retenciones, mientras provincias y municipios hagan lo propio con ingresos brutos y tasas locales.

Cornejo insistió en una "reforma fiscal más profunda", con simplificación y eliminación de impuestos distorsivos. En ambos casos, el planteo incluyó un rediseño del esquema de coparticipación para evitar incentivos negativos.

Sin esperar una definición nacional, varias provincias ya avanzaron con medidas propias: Río Negro redujo alícuotas de ingresos brutos para sectores productivos, Entre Ríos implementó un régimen de incentivos con exenciones de largo plazo y Mendoza aplicó bajas de tasas y sellos.

Infraestructura: el reclamo que unifica

La obra pública apareció como otro eje transversal. "Sin infraestructura no hay crecimiento", sintetizó Cornejo. Frigerio reclamó inversiones en rutas, puertos, hospitales y escuelas "de manera coordinada" con la Nación.

Weretilneck puso el foco en obras eléctricas y ferroviarias, clave para la competitividad. En su planteo, la infraestructura aparece como condición para que cualquier esquema fiscal tenga impacto real.

Ese reclamo se inscribe en un contexto de restricciones. Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), entre enero de 2024 y febrero de 2026 las provincias dejaron de percibir el equivalente a USD 18.000 millones por la caída de transferencias nacionales.

Un mapa en transición

El panel dejó una imagen nítida: gobernadores que respaldan la estabilización macroeconómica, pero buscan reabrir la discusión sobre cómo se distribuyen los recursos y qué condiciones necesita la producción.

El consenso existe en el diagnóstico -menos impuestos, más inversión, reglas claras-, pero no en el instrumento ni en los tiempos. Entre la apuesta a un nuevo pacto fiscal y la estrategia de avanzar por cuenta propia, las provincias empiezan a trazar caminos distintos dentro de un mismo escenario.

Esta nota habla de: