La canasta que no debutó

Inflación: cuánto habría dado en junio con el índice actualizado que postergó el Gobierno

Dos estimaciones privadas ubicaron el IPC alternativo de junio entre 2% y 2,1%. La diferencia surgió del mayor peso de vivienda, tarifas y transporte en la nueva canasta.

La inflación de junio habría sido de entre 2% y 2,1% si el Indec hubiera aplicado la actualización del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que anunció para febrero. El Gobierno postergó el cambio sin una nueva fecha y el dato oficial quedó en 1,9%.

Detrás de esa diferencia, pequeña en el registro mensual pero más visible en el acumulado, aparece una discusión sencilla: cuánto pesa cada gasto dentro del presupuesto de una familia. El índice vigente todavía refleja hábitos de consumo relevados en 2004-2005, cuando internet, la telefonía celular, las plataformas digitales, las tarifas y el transporte ocupaban un lugar distinto al actual.

Los mismos precios, pero con un peso diferente

Actualizar el IPC no supone reemplazar los precios que releva el Indec, sino modificar la importancia que cada rubro tiene dentro del índice. La nueva canasta toma como referencia la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018 y otorga mayor participación a vivienda, servicios y transporte, mientras reduce el peso relativo de los alimentos.

Esa modificación habría elevado la inflación de junio. El IPC Actualizado elaborado por Martín González-Rozada, director de la Maestría en Econometría de la Universidad Torcuato Di Tella, arrojó una variación mensual de 2%, frente al 1,9% oficial.

La diferencia crece cuando se observa un período más largo. Según esa estimación, la inflación acumulada durante el primer semestre habría alcanzado el 17,4%, seis décimas por encima del 16,8% informado por el Indec. En la comparación interanual, habría sido de 34,1%, contra el 33,5% oficial.

"La razón por la que la inflación oficial de junio fue más baja que la medición actualizada es que Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles y Transporte tienen un mayor peso en el IPCA", explicó González-Rozada.

Otra medición llevó el dato al 2,1%

La consultora Equilibra llegó a un resultado algo mayor. "Con el IPC actualizado por la ENGHo 2017/18, la inflación de junio habría sido 2,1%, acumulando 18% en el primer semestre, frente al 16,8% que muestra el Indec", señaló.

Las dos estimaciones no se contradicen. Equilibra pudo reconstruir algunos rubros con un nivel de detalle mayor. Cuando realizó el cálculo solo con las 12 grandes divisiones que componen el IPC, el resultado también fue de 2%.

En otras palabras, los cálculos privados ubicaron la inflación actualizada de junio entre 2% y 2,1%, según el grado de apertura utilizado. En ambos casos, el resultado superó el registro oficial.

González-Rozada aclaró que su indicador constituye una aproximación y no una reproducción exacta del índice que preparaba el Indec. La estimación no puede incluir algunos consumos incorporados en la ENGHo 2017-2018 porque el organismo no publica sus precios dentro de la canasta vigente. Según su informe, esos productos representan menos del 0,1% del gasto total de los hogares.

Las tarifas explicaron la brecha

La diferencia de junio tuvo un motor principal: Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles. El rubro subió 3,3% y explicó cerca del 25,8% de la inflación estimada con los ponderadores actualizados.

Recreación y cultura, impulsada por los paquetes turísticos, aumentó 4,1% y aportó otro 17,2%. Alimentos y bebidas no alcohólicas avanzó 1,3% y quedó en tercer lugar por su incidencia, con una contribución del 14,2%.

La nueva canasta amplía el peso de los gastos que más aumentaron durante el mes. Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles pasaría de representar 9,4% a 14,5% del índice. Transporte subiría de 11% a 14,3% y Comunicaciones, de 2,8% a 5,1%.

El movimiento inverso se produciría en Alimentos y bebidas, cuya participación bajaría de 26,9% a 22,7%. Por eso, ante una misma variación de precios, cada canasta puede arrojar un resultado diferente.

El índice que quedó frenado

El Indec tenía previsto estrenar la nueva metodología el 10 de febrero, con la publicación de la inflación de enero. Sin embargo, el cambio quedó suspendido después de la salida de Marco Lavagna de la conducción del organismo, anunciada el 2 de febrero.

Ese mismo día, el ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que el índice vigente continuaría en uso hasta que el Gobierno considerara consolidado el proceso de desinflación.

"Con el Presidente siempre pensamos que había que cambiarlo una vez que el proceso de desinflación estuviera consolidado", justificó Caputo.

"La visión nuestra es que no hay necesidad de cambiar el índice ahora. De hecho, da prácticamente igual, el año pasado daba prácticamente lo mismo. Enero daba un poco más abajo el índice nuevo", agregó.

El Gobierno no informó desde entonces una nueva fecha para implementar la actualización. Con la canasta vigente, el Indec comunicó que la inflación de junio fue de 1,9%, la más baja desde agosto de 2025. El IPC núcleo avanzó 1,6%, los precios regulados aumentaron 2,3% y los estacionales subieron 3,4%.

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