Inocencia fiscal: cómo funciona el nuevo esquema para usar dólares no declarados
El Gobierno reglamentó la Ley de Inocencia Fiscal, habilitó el régimen simplificado de Ganancias y elevó umbrales penales para atraer ahorros no declarados.
La reglamentación de la Ley de Inocencia Fiscal habilitó desde hoy un mecanismo para bancarizar y utilizar ahorros no declarados sin pagar Ganancias ni enfrentar revisiones patrimoniales hacia atrás. El esquema, conocido como "tapón fiscal", apunta especialmente a los dólares guardados fuera del sistema y ya está operativo.
A partir de esta reglamentación, las personas humanas que adhieran al nuevo régimen podrán depositar esos fondos en el sistema bancario y utilizarlos libremente, siempre que tributen de ahora en adelante bajo las nuevas reglas. El beneficio forma parte de un cambio más amplio en el vínculo entre el Estado y los contribuyentes, basado en el principio de inocencia fiscal.
Del sospechoso al contribuyente cumplidor
El eje central del nuevo esquema es el principio de Inocencia Fiscal. La norma parte de la presunción de que el contribuyente actúa de buena fe y limita las denuncias penales automáticas por parte de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), especialmente cuando las diferencias surgen de criterios interpretativos o cuestiones técnico-contables.
En la práctica, el organismo concentrará su fiscalización en unos 11.000 grandes contribuyentes, que explican cerca del 80% de la recaudación, mientras que el resto del padrón -alrededor de 10 millones de personas- estará sujeto a una fiscalización menos intensiva, en línea con el nuevo principio de inocencia, que permite utilizar ahorros no declarados sin revisión patrimonial hacia atrás.
Dólares del colchón y "tapón fiscal"
La reglamentación precisó los alcances del llamado "tapón fiscal". Hasta $1.000 millones -equivalentes a unos USD 689.000- podrán depositarse en el sistema bancario sin pagar Ganancias ni disparar revisiones patrimoniales hacia atrás. El objetivo declarado es facilitar la regularización de ahorros informales y volcarlos a la economía formal.
Según la argumentación oficial expuesta en los considerandos, el esquema configura un "blanqueo popular permanente": permite utilizar fondos no declarados, incluso generados en ejercicios anteriores, siempre que a partir de ahora se tribute bajo el nuevo régimen.
Ganancias con un solo click
Uno de los puntos neurálgicos es el nuevo Régimen de Declaración Jurada Simplificada del Impuesto a las Ganancias. La adhesión será voluntaria y se realizará con un solo click. El impuesto se calculará sobre ingresos y egresos, sin computar gastos ni variaciones patrimoniales, y la declaración será confeccionada por el propio organismo en base a la información disponible.
Podrán adherir personas humanas y sucesiones indivisas con ingresos anuales de hasta $1.000 millones y un patrimonio inferior a $10.000 millones, considerados año por año en los últimos tres ejercicios. Quedan excluidos los grandes contribuyentes, un universo que ARCA estimó en unas 900 personas.
Quienes paguen en término quedarán liberados de otras obligaciones formales, salvo errores graves.
Cambios penales y menos castigo
La ley también introdujo modificaciones de peso en el régimen penal tributario. "Los problemas tributarios se resuelven con plata", sintetizaron desde el Ejecutivo. Quien regularice su situación pagando el capital, los intereses y la multa quedará a salvo de la persecución penal.
Si la causa ya se encuentra iniciada, podrá extinguirse mediante el pago total de la deuda más un adicional del 50%, siempre que se haga dentro de los 30 días. Este beneficio podrá utilizarse una sola vez por persona o empresa.
Además, la prescripción del delito de evasión bajó de cinco a tres años.
Umbrales que se corren
La reglamentación actualizó los montos a partir de los cuales una infracción pasa a ser delito penal. El umbral para la evasión simple subió de $1,5 millones a $100 millones, mientras que el de evasión agravada se elevó de $15 millones a $1.000 millones.
El decreto también modificó los criterios de información sobre depósitos y transacciones bancarias, con la intención de reducir la presión administrativa sobre contribuyentes considerados cumplidores.
Un cambio de paradigma declarado
Entre los considerandos, el texto oficial describió al sistema previo como un "régimen perverso" que, tras años de cepo cambiario, inflación y volatilidad, empujó a millones de personas a la informalidad. "Todo eso se terminó. La Ley de Inocencia Fiscal viene a poner las cosas en su lugar y le devuelve la libertad a los argentinos de usar su dinero sin dar explicaciones", sostuvo el documento.
El Gobierno explicó que el nuevo orden se apoya en tres pilares: el Régimen Simplificado de Ganancias, la protección de los ahorristas frente a la persecución penal y la modificación de los umbrales de control financiero.
Implementación y vigencia
La implementación y el control del nuevo esquema quedaron a cargo de ARCA, que administrará el régimen simplificado, los efectos liberatorios y los nuevos criterios de fiscalización.
La Ley de Inocencia Fiscal, sancionada a fines de 2025 y promulgada el 2 de enero, entró plenamente en vigencia este lunes 9 con la publicación de su reglamentación. Desde hoy, el cambio de reglas dejó de ser un anuncio y pasó a operar en el sistema tributario argentino.
- Com.Ven.Var. %

