La advertencia del "gurú" del dólar tras la suba de la divisa estadounidense
Salvador Di Stefano analizó la situación del dólar en medio de la presión por el cobro del aguinaldo y un posible ahorro de los trabajadores en moneda estadounidense
La reciente escalada del dólar volvió a encender las alarmas entre los inversores y abrió un nuevo debate sobre el rumbo que podrían tomar la inflación y el tipo de cambio durante los próximos meses. En ese contexto, el analista financiero conocido como el "gurú" del dólar lanzó una advertencia sobre el nuevo escenario económico que podría enfrentar Argentina tras el cambio en las condiciones internacionales.
Según su visión, el segundo semestre del año estará marcado por una dinámica muy diferente a la observada durante la primera mitad de 2026: mientras el dólar retomaría una tendencia alcista, la inflación comenzaría a desacelerarse, generando un nuevo equilibrio para la economía local.
El fin de un contexto favorable para Argentina
De acuerdo con el análisis, uno de los factores que favoreció a la economía argentina durante los últimos meses fue el incremento del precio internacional del petróleo tras el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
La suba del crudo permitió una mejora en los términos de intercambio, favoreció el ingreso de divisas y contribuyó al fortalecimiento de las reservas del Banco Central.
Además, el contexto ayudó a sostener el equilibrio fiscal y permitió una mayor acumulación de dólares sin necesidad de emitir moneda para comprarlos.
Sin embargo, el reciente acuerdo de paz entre Washington y Teherán cambió las expectativas de los mercados internacionales y comenzó a presionar a la baja el precio del petróleo.
Para el especialista, esta nueva realidad tendrá consecuencias directas sobre la economía argentina.
Menos dólares y un tipo de cambio más alto
Con el retroceso del petróleo, Argentina recibiría menos divisas provenientes del comercio exterior, lo que podría traducirse en una menor oferta de dólares dentro del mercado cambiario.
En este escenario, el analista sostiene que el dólar inició un recorrido ascendente que podría llevarlo hacia la zona de los $1.500 en los próximos meses.
A este fenómeno se suma un incremento de la demanda de divisas impulsado por factores estacionales, como los gastos vinculados al turismo internacional y otros movimientos financieros habituales en la segunda mitad del año.
La combinación de menor ingreso de dólares y una demanda creciente generaría presiones alcistas sobre el tipo de cambio.
La inflación podría comenzar a bajar
Paradójicamente, el especialista considera que la suba del dólar no necesariamente implicará una aceleración inflacionaria.
Por el contrario, proyecta que durante el segundo semestre la inflación podría continuar moderándose gracias a cambios en los precios internacionales y a una economía que muestra señales de estabilización macroeconómica.
"La inflación y la tasa de devaluación van a ir de la mano", sostiene el informe, aunque aclara que en el corto plazo el dólar podría avanzar a un ritmo superior al de los precios.
Las expectativas del mercado ubican actualmente la inflación anual en torno al 22%, lo que equivale a una variación promedio cercana al 1,7% mensual.
Qué esperan los mercados para después de las elecciones
Uno de los datos que observa el mercado financiero surge de la comparación entre los bonos ajustados por inflación y los instrumentos vinculados al dólar.
Según el análisis, las tasas implícitas sugieren que, una vez superado el proceso electoral, la cotización del dólar podría crecer a un ritmo inferior al de la inflación.
Esto implica que la actual presión cambiaria sería principalmente un fenómeno de corto plazo, mientras que en el mediano plazo podría volver a consolidarse una mayor estabilidad relativa.
Por esa razón, los inversores siguen de cerca las señales que emiten tanto el mercado de bonos como las expectativas inflacionarias.
- Com.Ven.Var. %


