Datos oficiales

La brecha salarial crece con la edad y es mayor entre los asalariados registrados

Un informe del INDEC mostró que los varones tienen remuneraciones más altas en todas las categorías ocupacionales y que las diferencias se amplían en los grupos de mayor edad.

El nuevo informe del INDEC sobre Remuneración al trabajo asalariado, ingreso mixto e insumo de mano de obra reveló que la brecha salarial de género persiste en todos los segmentos del mercado laboral y se intensifica a medida que aumenta la edad de las personas ocupadas

Según el organismo, "la remuneración al trabajo asalariado es mayor en los varones, tanto asalariados registrados como no registrados". El dato confirma una tendencia estructural: las diferencias no solo se mantienen, sino que se amplían en los tramos de mayor edad.

Dónde se concentra el empleo y cómo se distribuyen los ingresos

El informe detalla que en 2025 hubo 22,7 millones de puestos de trabajo, de los cuales 48,6% fueron asalariados registrados, 24,6% no registrados y 26,8% no asalariados.

La participación por sexo muestra una brecha persistente: las mujeres representan 44,3% del total, pero su presencia cae en los segmentos de mayor remuneración y en sectores con salarios más altos.

Entre los asalariados registrados, el grupo de 30 a 49 años concentra la mayor proporción de remuneraciones, seguido por el tramo de 50 años y más. En ambos casos, los varones capturan la mayor parte del ingreso total.

Brechas por puesto y por hora

El INDEC destaca que las diferencias de ingresos se observan tanto en la remuneración promedio por puesto como en la remuneración por hora trabajada. 

La brecha por hora es menor, pero también favorece a los varones en la mayoría de las categorías, especialmente entre los asalariados registrados.

En los no registrados, la brecha por hora es más baja e incluso negativa en algunos sectores, lo que refleja la heterogeneidad del mercado informal y la menor dispersión salarial.

Sectores con mayor desigualdad

La composición sectorial muestra diferencias marcadas. Actividades como agricultura, pesca, industria, construcción y energía presentan una fuerte predominancia masculina y remuneraciones más altas.

En contraste, sectores como servicios comunitarios, enseñanza y salud exhiben mayor participación femenina, pero con salarios promedio más bajos y brechas persistentes.

En "Hogares privados con servicio doméstico", por ejemplo, las mujeres ocupan 96% de los puestos registrados, pero la remuneración promedio es significativamente inferior a la de otros sectores.

La estructura salarial por sexo y edad revela un patrón que condiciona la distribución del ingreso y la dinámica del consumo. La mayor brecha en los tramos de edad avanzada implica que las mujeres enfrentan menores ingresos en los años de mayor estabilidad laboral, lo que repercute en su capacidad de ahorro, su inserción en empleos de calidad y su trayectoria previsional.

Esta nota habla de: