Arrastre estadístico

La desinflación de abril podría interrumpirse en mayo: alimentos y servicios impulsan la suba

La segunda mitad de abril tuvo un repunte en los precios de lácteos, aceites y verduras, en tanto la carne abandonó transitoriamente su caída.

La desaceleración de la inflación en abril trajo un respiro a los bolsillos de los consumidores y también al Gobierno, que espera que el fenómeno impulse un cambio del malhumor social que se refleja en las encuestas y mejore sus aspiraciones de cara al interés del presidente Javier Milei por un segundo mandato.

Pero los primeros datos en materia de precios y tarifas para mayo aportan una cuota de preocupación en los despachos oficiales, ante el riesgo de que la desinflación del mes pasado no sea el inicio de una tendencia, sino un hecho aislado que podría revertirse en el mes que acaba de comenzar.

Dos meses distintos

El comienzo de mayo muestra un desempeño de los precios de los alimentos -principal rubro en la ponderación del IPC- y en las tarifas de los servicios, tanto los regulados como los que pueden ajustarse en forma autónoma, que difiere sustancialmente del panorama de treinta días atrás.

Si abril comenzó con precios de alimentos en baja y un relativamente pequeño arrastre estadístico de marzo, el inicio de mayo se da con el antecedente de las últimas dos semanas del mes precedente con alzas del 2,7%, de acuerdo con el relevamiento de la consultora LCG, que advirtió sobre la aceleración de la inflación promedio mensual del 1,2% en la segunda semana de abril al 1,7% en la cuarta.

El alzas del petróleo, que implicó en marzo una suba del 23% en los precios de los combustibles, fue suficiente para convencer al Gobierno de suspender el ajuste de los impuestos sectoriales en abril, medida acompañada por YPF y otras compañías para moderar las subas con la aplicación de un buffer por 45 días, además de la baja del 1,85% en el precio mínimo de adquisición del biodiésel para su mezcla con el gasoil, que también elevó su tope del 12% al 15%.

Abril muestra dos mitades diferentes en materia de inflación de alimentos
Abril muestra dos mitades diferentes en materia de inflación de alimentos

Mayo tuvo un comienzo diferente: ya rigen desde la hora cero del primer día del mes los incrementos en los impuestos a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono, aún resta definir cuál será el ajuste en los biocombustibles y a mediados del mes finalizará el período de gracia que representó el buffer, sin que por el momento se baraje la opción de una prórroga y con la incertidumbre en torno a cómo seguirá impactando la guerra en Medio Oriente en la cotización del petróleo.

Gas, transporte, prepagas, telefonía y agua

A la suba estacional del consumo de gas propia del período invernal o pre-invernal, debe agregársele un tratamiento diferenciado en materia tarifaria, con una baja promedio del 0,5% en abril que contrasta con las subas de mayo que, según la región, la distribuidora y el nivel de consumo, se ubicará entre el 3% y el 5%.

El panorama se completa con una suba del 5,4% en el transporte público de pasajeros, aunque con un impacto menor en la inflación nacional por tratarse de un aumento acotado al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), y ajustes en servicios de medicina prepaga y telecomunicaciones del 3% al 5,4%.

En sentido inverso, el incremento autorizado para el servicio de agua corriente prestado por AySA se redujo del 4% al 3% mensual.

Cómo vienen los alimentos

El detalle de la inflación de alimentos en las cuatro semanas de abril deja en evidencia una aceleración sobre el final del mes que, a los fines estadísticos, tendrá más incidencia en los números de mayo.

El reporte de LCG muestra una deflación de 0,4% en la primera semana del mes pasado y un alza del 0,5% en la segunda, lo que permitió cerrar una quincena prácticamente equilibrada.

En la segunda mitad de abril se revirtió la desaceleración
En la segunda mitad de abril se revirtió la desaceleración

Pero el desempeño de la segunda mitad fue totalmente diferente, con subas del 1,4% y 1,3% en la tercera y cuarta semanas, respectivamente.

Las principales subas de la última semana provinieron de rubros como  Productos lácteos y huevos (3,7%), Aceites y bebida e infusiones para consumir en el hogar (ambos con 2,8%), Verduras (1,9%) y Condimentos y otros productos alimenticios (1,5%).

La carne siempre está

La carne tuvo un incremento del 1,4%, modesto en comparación con los registrados entre diciembre y marzo, pero que contrasta con el comportamiento de las cuatro semanas previas, en las que acumuló una suba de apenas 0,1%.

Pero por la alta ponderación de los cortes cárnicos en el IPC, ese incremento semanal se tradujo en una incidencia de 0,44 punto porcentual en el aumento general del 1,3%, sólo superado por 0,5 pp de Productos lácteos y huevos.

Cómo cerró abril

El acumulado mensual del 1,7% mostró una disparidad notoria entre los rubros de alimentos, con extremos como el alza del 8% en Productos lácteos y huevos y la caída del 0,1% en Frutas.

En medio de esas dos variaciones se ubicaron Aceites (3,3%), Bebidas e infusiones para consumir en el hogar (1,9%), Condimentos y otros productos alimenticios (1,7%), Verduras (1,2%), Productos de panificación, cereales y pastas (1,1%), Azúcar, miel, dulces y cacao (0,7%), Comidas listas para llevar (0,5%) y Carnes (0,1%).

Qué se espera para mayo

Los riesgos de una interrupción en mayo de la desinflación iniciada en abril están sujetos a la evolución de los precios de un mes que acaba de comenzar y, por ende, aún no presenta con demasiados elementos para una proyección, más allá de los ajustes ya dispuestos en los servicios y el ya señalado arrastre estadísticos de los alimentos de abril.

Pese a lo comentado, se cuentan con posibilidades de atenuar las suba general en función de cómo evolucionen otros rubros que podrían incidir a la baja (Educación, Prendas de vestir y calzado, Restaurantes y hoteles, entre otros) y quizás el Gobierno pueda presentar un IPC levemente inferior al de abril.

Pero eso no evitará otro quiebre de tendencia, como es el de la desaceleración de la inflación interanual.

Al respecto, debe tenerse en cuenta que, a pesar de haber acelerado al 3,4%, la inflación de marzo de este año fue menor al 3,7% del mismo mes del año pasado, algo que podría repetirse en abril, si se tiene en cuenta que ese mes tuvo un alza del 2,8% en 2025.

Será más complicado seguir con esa baja en mayo: el punto de comparación es el 1,5% de 2025, nada menos que el menor IPC de la Presidencia de Javier Milei y el más bajo desde abril de 2020

Una vara difícil de superar en un año en el que los pronósticos de una inflación que comience con cero quedaron en el recuerdo.

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