La fuerte aceleración de la inflación núcleo mostró la continuidad de la inercia
La inflación acumuló 9 meses sin desacelerar y se prevé otro mes complejo en marzo. La núcleo de 3,1% en febrero mostró que la dinámica es más compleja que lo esperado
La inflación sorprendió en febrero con otro mes sin desaceleración: fue de 2,9%, un número idéntico al de enero y ya van 9 meses sin buenas noticias para el Gobierno. El ministro de Economía, Luis Caputo, había dicho en declaraciones recientes que el IPC de febrero sería más bajo que el de enero. El dato más alarmante lo dejó la inflación núcleo, que aceleró fuerte a un 3,1% en el mes, dando señales de que la dinámica subyacente, más allá de los avatares de la estacionalidad y las tarifas, que junto con la carne fueron la clave de la aceleración, sigue reflejando una alta inercia.
Tras la publicación del 2,9% de febrero, Caputo dijo: "El equilibrio fiscal, el control estricto de la cantidad de dinero, con una evolución de los agregados monetarios consistente con el proceso de desinflación, y la mejora en el balance del BCRA son prioridades del programa económico que permitirán que la inflación converja por primera vez en décadas a niveles internacionales".
Los primeros 27 meses de la gestión Caputo promediaron un IPC del 5,2% mensual. Los 31 meses que duró la gestión de Martín Guzmán promediaron un 3,5% y los 17 de la gestión de Sergio Massa un 7,8%. Caputo justificó: "La economía argentina todavía se encuentra en un proceso de corrección de precios relativos, tras más de dos décadas de acumular distorsiones que generaron estancamiento del nivel de actividad y el empleo y una tendencia inflacionaria creciente".
El socio gerente de Consultora Ledesma, Gabriel Caamaño Gómez, detalló en ese sentido que la devaluación del tercer trimestre del 2025 fue el precio relativo que explicó la aceleración de la núcleo, mientras que el atraso anterior a eso impulsó la desinflación: "Desde que ajustó el tipo de cambio en 2025 que comenzó a reacelerar la núcleo, como antes había apurado la desaceleración con la apreciación previa. El traslado fue y es históricamente bajo, lento y progresivo, pero no fue, ni es nulo. Ese es uno de los ajustes de precio relativos clave que generó lo que esperamos que sea un impase en el proceso desinflacionario local".
El nuevo ciclo de dólar atado a los $1.400 plantea problemas similares. Si bien hoy colabora a no sumarle más combustible a la inflación, tal como afirmó el analista financiero Christian Buteler, "es complicado mantener la estabilidad cambiaria cuando el resto de los precios sigue creciendo al ritmo actual". El ITCRM del BCRA volvió a niveles de fines de junio del año pasado, en la previa a esa 'necesaria' corrección de precios relativos.
Lo cierto es que, más allá del ajuste fiscal y monetario, la dinámica de precios abandonó la desinflación en mayo del 2025. El 10,1% de inflación en 2026 que planteó el primer Presupuesto aprobado ya luce imposible: se acumuló 5,9% solo en el primer bimestre. El 26,1% que proyectó el último REM exige un 1,9% de acá hasta fin de año, aunque marzo, tal como afirmó Caamaño Gómez, viene planteando presiones que "hacen que ese objetivo se vuelva cada vez más complicado".
La estacionalidad del tercer mes del año, más la presión de la guerra sobre los combustibles plantean una nueva aceleración para el IPC en marzo. De corroborarse, se cumplirán 10 meses sin desinflación, lo que venía siendo la principal razón de celebraciones para el Gobierno. Desde el Grupo SBS afirmaron que las mediciones de alta frecuencia de la primera semana del mes arrojaron una leve aceleración, a priori justificada por los regulados; en el mes además hay presiones típicas de la educación, por el impacto de la vuelta a clases, a lo que ahora se sumará el impacto de la suba de combustibles, que, según la consultora Vectorial, si implica un alza del 15% (ya subieron 5%) tendrá un impacto en torno a 0,2 puntos.
- Com.Ven.Var. %

