La industria no repunta y preocupa la falta de demanda
Con algunas mejoras puntuales, la industria argentina continúa operando en niveles históricamente bajos. Qué sectores se recuperan y cuáles siguen en rojo.
La recuperación industrial sigue sin aparecer. Según el último informe del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA), la actividad fabril registró en mayo una caída interanual del 5% y una contracción mensual del 0,8% respecto de abril, consolidando un escenario de estancamiento en niveles históricamente bajos.
Los datos reflejan que la industria continúa sin encontrar motores sólidos de crecimiento. De hecho, el acumulado del primer cuatrimestre ya muestra una contracción del 2,4% interanual y se ubica cerca de un 10% por debajo de los niveles registrados en 2022, uno de los años de mayor actividad reciente.
Desde la entidad fabril señalaron que la dinámica industrial sigue siendo muy heterogénea entre sectores, aunque la principal explicación de la debilidad general continúa siendo la falta de impulso del mercado interno y la caída del consumo.
Qué sectores industriales mejoraron
Entre los indicadores que mostraron cierta mejora durante mayo aparecen algunas actividades vinculadas a la construcción.
- Los despachos de cemento crecieron 3,5% respecto de abril
- El Índice Construya avanzó 1,9%, muy lejos de los niveles observados en años anteriores
- La producción automotriz exhibió una recuperación mensual de 2,2%, aunque la comparación interanual sigue siendo negativa
- La refinación de petróleo avanzó 5,6% gracias al desarrollo de Vaca Muerta
Los sectores que siguen en baja
En contraste, la metalmecánica volvió a mostrar señales negativas. La actividad cayó 1,4% frente al mes anterior y estuvo acompañada por un desplome del 11,2% en el patentamiento de maquinaria industrial.
A esto se sumó un deterioro del frente externo: las exportaciones industriales hacia Brasil retrocedieron 7% mensual y la liquidación de divisas del complejo agroindustrial disminuyó 6,2%.
El informe pone especial atención sobre el desempeño de los bienes durables y semidurables, como automóviles y electrodomésticos, que se convirtieron en uno de los principales factores de arrastre de la actividad.
Este segmento acumula una caída del 21% en lo que va del año, afectado por la pérdida del poder adquisitivo y la retracción del consumo de las familias.
La situación también es compleja en sectores intensivos en empleo. La producción textil registró en abril una caída interanual del 22,2%, mientras que el rubro de prendas de vestir, cuero y calzado retrocedió 15,9%.
Según la UIA, estas actividades enfrentan una doble presión: la debilidad de la demanda doméstica y una creciente competencia de productos importados.
- Com.Ven.Var. %


